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Intolerancia a la leche de vaca

¿Qué es?

La intolerancia a las proteínas de la leche de vaca es causada por una reacción del organismo (de causa inmunológica) que reconoce como extrañas las proteínas de la leche y provoca una reacción de defensa contra ellas. En condiciones normales el organismo tolera los alimentos y no los reconoce como extraños. Intolerancia no siempre significa alergia.

Causa

En la gran mayoría de ocasiones el fallo del sistema inmunológico se debe a inmadurez y es transitorio. En el 50% de los casos la intolerancia a las proteínas de leche de vaca se debe a una alergia.

En ambos casos, alergia e intolerancia, los síntomas aparecerán en el momento que el niño ingiera leche o derivados.

Durante la lactancia materna exclusiva también puede existir este problema ya que la madre está ingiriendo leche de vaca y sus proteínas llegan a la leche materna produciendo problemas al niño.

Síntomas

En el caso de la intolerancia a la leche de vaca, como es debida a una inmadurez del intestino suele aparecer antes de los seis meses de vida. Los síntomas más frecuentes son vómitos, diarreas, gases, dolor abdominal, heces con sangre y poca ganancia de peso. Si la diarrea se prolonga durante mucho tiempo los nutrientes no se absorben correctamente y el niño puede desnutrirse.

En los casos de alergia a las proteínas de la leche de vaca las manifestaciones clínicas de la alergia pueden ser más generales y pueden afectar a diferentes aparatos o sistemas del organismo: urticaria (ronchas en la piel), asma, rinitis o diarrea y vómitos. Algunos niños pueden presentar reacciones graves de anafilaxia o shock.

En los casos de alergia hay una relación directa entre la ingesta de leche y los síntomas. Cuando el niño presenta intolerancia los síntomas pueden coincidir en el tiempo pero, también puede tener una evolución más larvada y no tan evidente como la escasa ganancia de peso.

Diagnóstico

Se deben realizar pruebas de alergia al niño para diagnosticar una alergia o una intolerancia. Las pruebas de alergia consisten en unas pruebas cutáneas y una analítica. Una vez confirmado el diagnóstico se observará una mejoría de los síntomas al retirar la leche de vaca.

Se realizará un seguimiento del niño y, cuando se valore que el intestino está maduro o bien se sospeche (mediante analíticas) que la alergia haya desaparecido se realizará una prueba de provocación controlada por el Pediatra. Esta prueba consiste en volver a dar leche de vaca y comprobar que el niño la tolera sin problemas.

Tratamiento

En ambos casos se debe retirar la leche de vaca y sus derivados. Se deben controlar los etiquetados de los alimentos manufacturados que pueden llevar "leche oculta" bajo otros nombres como: caseinato, lactoalbúmina…

Como es un problema transitorio, lo habitual es que, si se realiza una correcta dieta de exclusión de leche y dejamos que el intestino madure, el problema se resuelva entre el año y los tres años de vida.

La dieta fundamental de los lactantes es la leche. Si la madre le da el pecho se recomienda a la madre que retire los lácteos de su dieta para que no le pase proteínas de leche al niño mientras lo amamanta.

Si el niño está alimentado con lactancia artificial se debe ofrecer al niño leches especiales, hidrolizadas (leches ya "digeridas" donde las proteínas de la leche normal ya están rotas y no dan problemas), de soja o arroz (todas las casas comerciales de leches infantiles ofrecen este tipo de leches alternativas para lactantes). Siempre deben ser recetadas por el Pediatra.

El problema de estas leches alternativas es que su sabor no es especialmente bueno. Todos los niños se acaban acostumbrando. No hay ninguna repercusión en el crecimiento del niño, tan solo pueden cambiar la consistencia de las heces: más grumosas y verdosas.

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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical