Bebé ( 0 - 1 año)

Cuidados del recién nacido

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Anomalías y enfermedades

El ombligo cutáneo y el ombligo prosbóscide

En algunos bebés, tras la caída del cordón umbilical, puede quedar una porción de piel de 1 a 3 cm colgando del ombligo. La mayoría de estos casos esta piel se irá reduciendo e introduciéndose en la cicatriz del ombligo, resolviéndose así el problema.

En otros casos, puede quedar como una especie de trompa (prosbóscide) que no desaparece con el tiempo y que puede requerir tratamiento quirúrgico.

Infección del ombligo: onfalitis

Debido a las estrictas medidas de higiene que se realizan en el cordón umbilical desde el primer día de vida, actualmente, la infección del ombligo, es una complicación poco habitual en el recién nacido.

La onfalitis es la infección de la zona del ombligo y es una situación potencialmente grave en el recién nacido. Sospecharemos que hay una infección porque el ombligo está enrojecido y sale un líquido sanguinolento y maloliente. A veces la piel de alrededor del ombligo puede estar enrojecida y dura.

En los casos más leves puede ser suficiente extremar las medidas de limpieza y desinfección del ombligo y aplicar una pomada antibiótica.

Los casos graves se acompañan de fiebre y decaimiento del recién nacido y requieren ingreso en un hospital y tratamiento antibiótico por la vena.

Granuloma umbilical

En algunos casos, tras la caída del cordón umbilical puede aparecer un bultito (de 0.5 a 1 cm de diámetro) rojizo y brillante en la zona de la cicatriz.

Es consecuencia a una defectuosa cicatrización. En lugar de piel se forma un tejido llamado de granulación. Este tejido es lo que da el aspecto brillante y rosado.

No es grave y el tratamiento lo realizará el pediatra aplicando nitrato de plata con un bastoncito para estimular la cicatrización del ombligo.

Tras realizar el tratamiento hay que curar el ombligo con alcohol de 70º durante una semana más.

Pólipo umbilical

Al caer el cordón puede persistir un bultito rojo, brillante y por el que puede salir un líquido mucoso o sanguinolento. Puede confundirse con el granuloma umbilical y tratarse con nitrato de plata; se sospecha que es un pólipo porque, a pesar del tratamiento, reaparece de nuevo.

El pólipo umbilical es una persistencia del conducto onfalomesentérico (estructura que en el feto comunica con la vejiga y el intestino y que se cierra al nacer en condiciones normales).

El tratamiento es quirúrgico para prevenir posibles complicaciones futuras y evitar la infección.

Hernia umbilical

En ocasiones la pared abdominal no queda bien cerrada y a nivel del ombligo puede salir una porción del intestino. Esto es lo que se llama hernia umbilical. Es un problema muy frecuente en la infancia (lo padecen uno de cada seis recién nacidos) y es más frecuente en niños y prematuros.

Se sospecha cuando vemos un bulto blando que sobresale en la zona del ombligo y que aumenta de tamaño con el llanto y la tos.

No dan demasiados problemas y la mayoría de hernias umbilicales se cierran solas antes de los cinco años de vida. Las hernias grandes de más de 2.5 cm de diámetro es más difícil que cierren por sí solas.

No deben utilizarse fajas ni otro tipo de vendajes para comprimir la hernia ya que no son efectivos y sólo causarían molestias al bebé.

Necesitaran cirugía:

  • Las hernias grandes (de más de 2.5 cm de diámetro) que no se han cerrado a los tres años

  • Las hernias que no se han cerrado a los cinco años de vida (aunque sean pequeñas)

Onfalocele

Se llama onfalocele a la salida de parte del intestino y en ocasiones también de parte del hígado, por la zona del ombligo. Es un problema congénito (desde el nacimiento) que es detectado en la revisión del recién nacido en la sala de partos.

A diferencia de la hernia umbilical, es de mayor tamaño y no está recubierto de piel sino de peritoneo (es la membrana que recubre el intestino y el resto de órganos de la cavidad abdominal)

Necesita tratamiento quirúrgico urgente para que los órganos internos no sufran ningún daño.

Gastrosquisis

Es la salida, por el abdomen, del contenido abdominal (intestino, hígado) sin ningún tipo de cubierta ni piel ni peritoneo.

Es una situación grave y requiere intervención quirúrgica urgente.

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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical