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Riñón

Qué es

El cáncer renal constituye el 3% de todas las neoplasias malignas del adulto y se ha constatado un aumento progresivo en la incidencia en los últimos años como resultado del mayor número de pruebas diagnósticas realizadas en el contexto del estudio de otras enfermedades (TC y ecografía).

El cáncer de células renales (adenocarcinoma) es el más frecuente en el varón adulto, también llamado hipernefroma. Otros tumores malignos renales mucho menos frecuentes son el fibrosarcoma o el rabdomiosarcoma.

Mención a parte son los tumores renales benignos como el angiomiolipoma o el oncocitoma, siendo este último difícil de diferenciar del adenocarcinoma.

¿Cómo se produce?

Existen dos tipos de tumor asociados a enfermedades hereditarias: Síndrome de Von-Hippel-Lindau y cáncer de células renales papilar familiar.

Otros factores de riesgo asociados son la insuficiencia renal crónica por enfermedad quística, el tabaco, y agentes tóxicos como el asbesto y el cadmio.

No existe un factor claramente demostrado como inductor del tumor de células renales.

El adenocarcinoma renal suele iniciare en la corteza renal envuelto por una pseudocápsula, y posteriormente va creciendo y invadiendo la grasa perirrenal y los ganglios linfáticos regionales.

Posteriormente puede metastatizar a múltiples sitios diferentes del organismo, siendo la metástasis más frecuente la pulmonar y posteriormente hígado, huesos y cerebro.

Sintomatología

La tríada clásica de olor, hematuria y masas palpable en el flanco es un hallazgo relativamente infrecuente y suele representar enfermedad avanzada

Al ser la mayoría diagnosticados de manera incidental, raramente producen síntomas, y cuando los producen, suele ser muy agresivos.

La pérdida de peso, la fiebre, la sudoración nocturna y el desarrollo de varicocele izquierdo de aparición súbita son otros estigmas clínicos que deben hacer sospechar la presencia de un cáncer de células renales.

Los síndromes paraneoplásicos asociados a la enfermedad son responsables de una gran variabilidad de síntomas a expensas del aumento en sangre de determinadas hormonas.

Entre ellos encontramos por ejemplo el síndrome de Staufer, caracterizado por la disfunción no metastásica del hígado en pacientes por cáncer renal. También se puede encontrar hipercalcemia de causa desconocida o por aumento de la PTH. La hipertensión suele ser debida a la elevación de la renina en plasma, mejorando después de la nefrectomía. El aumento de glóbulos rojos (policitemia) suele ser debida al aumento de eritropoyetina (EPO).

Diagnóstico

El diagnóstico inicial suele realizarse mediante ecografía y el TC o la RMN dan el diagnóstico más preciso de la enfermedad, pudiéndose ver si hay afectación extrarenal, presencia de ganglios y tamaño y delimitación exacta del tumor. No se aconseja de entrada la punción biópsica de la masa renal por ser poco específica.

La ecografía es una herramienta sensible inicialmente a la hora de diferenciar lesiones quísticas, sólidas o masas renales complejas. Las masas sólidas muestran una ecogenicidad aumentada o disminuida pero siempre diferenciable de las masas quísticas, de forma oval o redondeada con líquido en su interior.

La Tomografía computarizada (TC o scanner) es el método de elección en la detección y sobre todo el estadiaje del cáncer renal.

La Resonancia nuclear magnética (RMN) puede ser de ayuda en la evaluación de la invasión neoplásica de la vena renal o de la vena cava inferior, sin necesidad de contraste.

Se puede realizar arteriografia renal selectiva diagnóstica en casos seleccionados como planificación terapéutica en casos de cirugía parcial.

Tratamiento

El tratamiento de elección es la nefrectomía (extirpación del riñón) vía laparoscópica preferentemente, y si no es posible, vía abierta. Se mantiene aún como un método eficaz en el tratamiento de células renales primario.

El objetivo de esta intervención consiste en la escisión tumoral completa con un adecuado margen de seguridad oncológica y mínima manipulación del tejido escindido para evitar la diseminación tumoral. Normalmente va asociada a la exéresis de la glándula suprarrenal del mismo lado, sobre todo cuando la lesión tumoral es de polo superior o es de gran tamaño.

Puede realizarse nefrectomía parcial en casos de tumores pequeños (menores a 4 cm) ,o cuando existe un solo riñón o afectación del otro riñón por alguna otra patología. Es una cirugía más compleja que la cirugía radical, y puede realizarse también vía laparoscópica o vía abierta. La mayor desventaja de la cirugía conservadora es el riesgo de recurrencia local.

En general es un tipo de tumor poco sensible a la quimioterapia convencional y suele utilizarse inmunoterapia mediante interleuquina e interferón. Últimamente están apareciendo quimioterápicos con resultados esperenzadores como los inhibidores de la proliferación vascular en casos de enfermedad diseminada.

La radioterapia tiene muy poca utilidad en el tratamiento del cáncer renal, aunque parece que pueda tener cierto papel en el manejo de las metástasis óseas.

Medidas preventivas

Existen pocas medidas preventivas contra el cáncer renal. Dejar el tabaco y evitar la exposición a los agentes tóxicos químicos que lo puedan producir como el cadmio y el asbesto. Una dieta equilibrada baja en colesterol también sería recomendable igual que en muchas otras patologías.

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Dr. Oriol Angerri Feu
Especialista en Urología
Médico colaborador con Advance Medical