Mujer

Guía de la salud de la mujer

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Ciclo ovárico

Para entender el funcionamiento y los cambios que se producen a lo largo del ciclo ovárico es útil considerar por separado tres fases distintas: la fase folicular, la ovulación y la fase lútea.

El primer día de ciclo es el primer día de la menstruación y por tanto el día que empieza la fase folicular. En esta fase se desarrolla el folículo1 desde la fase primordial hasta el preovulatorio, pasando por la fase preantral y antral. Los folículos primordiales están constituidos por ovocitos2 inmaduros que deben acabar todavía la formación del óvulo. La hormona folículoestimulante o FSH3 aumenta ligeramente en la primera mitad de esta fase estimulando a varios folículos primordiales. De estos folículos primordiales uno es el destinado a ovular y el resto sufrirán un proceso de atresia4. El folículo primordial seleccionado crecerá y se desarrollará pasando a su fase preantral y después a la antral. En la fase de folículo antral se produce una acumulación de líquido dentro del folículo, que sirve para la nutrición de las células y que puede observarse por ecografía ya que alcanza un tamaño de unos 20 mm. Las células del folículo producen estrógenos5, básicamente 17-beta estradiol, que tendrán su pico máximo unos días antes de la ovulación. Después de este pico de estrógenos se produce uno de hormona luteinizante o LH6 y de FSH. Estos picos hormonales desencadenan la ovulación y son los detectados por los test de ovulación.

Durante la fase ovulatoria el folículo crece aceleradamente y se produce la rotura folicular con la salida del ovocito que ha completado la primera división de la meiosis7. La segunda división se produce sólo si es fecundado por un espermatozoide. El ovocito es atraído por las trompas de Falopio y transportado en su interior hacia el útero.

Durante la fase lútea y una vez expulsado el ovocito se producen una serie de cambios en el folículo tanto desde el punto de vista morfológico como endocrino. La células que quedan en el folículo cambian y forman el cuerpo lúteo o cuerpo amarillo, que se mantendrá unos 14 días en ausencia de embarazo. Se producen allí la progesterona y los estrógenos. La progesterona es la responsable del aumento de temperatura en la fase lútea, parámetro muy utilizado en controles de ovulación. Si se ha producido la fecundación la HCG8 mantiene el cuerpo lúteo hasta que la unidad fetoplacentaria es capaz de mantenerse a sí misma endocrinológicamente.

Si no se ha producido la fecundación a los 14 días aproximadamente desde la ovulación se produce la menstruación por la disminución de los niveles de progesterona y estrógenos y se inicia un nuevo ciclo.

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Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical