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El puerperio

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Cuidados puerperales

Las primeras horas del puerperio transcurren en la clínica u hospital y por tanto el personal sanitario se encargará de su control. Estos controles incluyen las constantes básicas de temperatura, frecuencia cardíaca y tensión arterial.

Se valorará la involución uterina1 y las pérdidas de sangre, para asegurarse de una buena contracción de la matriz. Las pérdidas o loquios se irán controlando diariamente, al principio serán de color rojo rutilante, para pasar a ser más marronáceas en unos días y finalmente amarillentas. Deben utilizarse compresas de algodón y los tampones higiénicos están contraindicados. Se observarán también las extremidades inferiores para detectar síntomas de posibles tromboflebitis.

La cicatrización de la herida será también controlada por el personal médico y de enfermería. Las cicatrices de la episiotomía deben lavarse 2-3 veces al día con agua y jabón y mantenerse bien secas, preferiblemente con secador de pelo, hasta la caída o retirada de los puntos. En las cesáreas las primeras 24-48 horas deben evitarse las duchas.

La puérpera debe tomar los analgésicos recomendados por el médico para un buen control del dolor tanto de los entuertos como de la herida y del periné. Es importante no hacer grandes esfuerzos las primeras semanas, evitar cargar pesos, especialmente si ha sido un parto por cesárea. A las 3 semanas posparto puede iniciar los ejercicios de Kegel para la recuperación de la musculatura perineal. Estos ejercicios consisten en contraer la musculatura del periné de forma rítmica, o bien interrumpir el chorro de la micción. Así se evitarán los escapes de orina.

Durante el puerperio la sudoración está aumentada, especialmente de noche, por lo que se recomienda una ducha diaria, pero los baños están contraindicados, tanto en bañera, como en piscina, como en el mar, hasta finalizar la cuarentena y tener una revisión con su médico.

Los primeros días el tránsito intestinal puede ser más lento y por tanto existir cierto grado de estreñimiento, agravado por la frecuente presencia de hemorroides. Para evitarlo debe hacerse una dieta rica en fibra y si es necesario utilizar microenemas o supositorios de glicerina.

Las relaciones sexuales no deben reiniciarse hasta después de la visita al médico por la cuarentena.

Una vez en el domicilio es importante saber los signos de alerta que requieren atención médica:

  • Hemorragia genital importante

  • Fiebre, escalofríos

  • Loquios muy malolientes

Signos inflamatorios (dolor y enrojecimiento de la piel) en mamas o extremidades inferiores.

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Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical