El niño

Prevención salud del niño

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Deporte en la infancia

deporte en la infancia
La actividad física

La práctica de deporte tiene beneficios en todas las edades, incluidos los niños. Su práctica en solitario, en grupo o en familia ayuda a promocionar la salud. Los beneficios principales a largo y corto plazo son:

  • Evitar la obesidad
  • Prevención de la osteoporosis: el deporte ayuda a tener una mejor calidad de los huesos
  • Mejora la resistencia y la fuerza muscular: previene las lesiones musculares
  • Mejora la flexibilidad y agilidad del niño
  • Ayuda a un mejor desarrollo de las capacidades de coordinación
  • Potencia el conocimiento de su propio cuerpo
  • Disminución del riesgo cardiovascular: aumenta la resistencia cardiovascular
  • Disminución del riesgo de algunos tumores
  • Evitar problemas articulares como la artrosis
  • Prevenir la diabetes tipo II
  • Sensación de bienestar física y mental: mejora el estado de ánimo y es una buena herramienta en la adolescencia para canalizar todo tipo de emociones negativas
  • Favorece las relaciones sociales y el trabajo en equipo: favorece la integración en el grupo de iguales
  • Fomenta valores positivos: respeto de las normas, espíritu de superación, compensación del esfuerzo y mejora de la autoestima
  • Favorece la autonomía
  • Ayuda a ganar seguridad en sí mismo, ya que el hecho de ir superando retos anteriores, hace que nuestro hijo se sienta capaz de afrontar otros de mayor dificultad
  • Favorece la autonomía, ya que nuestro hijo se da cuenta de que es capaz de dominar su cuerpo en el entorno (espacio, colchonetas, obstáculos, saltos, etc.). Ello le hace consciente de que tiene gran capacidad para actuar de forma independiente
  • Su mejora hace que se sienta valorado por los demás: sus compañeros le llaman para participar en sus juegos, sus profesores le felicitan y sus padres también
  • Le ayuda a sentirse valiente en diferentes situaciones, tanto físicas como sociales, y eso le da seguridad
  • Se siente más independiente, capaz de decidir por él mismo cuándo y cómo debe actuar o dejar de hacerlo
  • Prevención en el abuso de drogas en el adolescente

En las últimas encuestas, aproximadamente el 80% de la población no realiza actividad física. Los niños cada vez se mueven menos  y hacen una vida más sedentaria. Lo ideal es que el niño tenga un plan de actividad física regular según su edad: paseos diarios, actividades al aire libre el fin de semana y la práctica rutinaria de un deporte una o dos veces por semana. La primavera y el verano son épocas propicias para iniciar una actividad deportiva al aire libre: marcha, paseo, senderismo, natación, monte, bicicleta, etc. Hay que limitar las actividades sedentaria como el exceso de televisión y los videojuegos (no más de una hora al día).

deporte en la infancia
El deporte en la infancia

La actividad física se puede definir como cualquier movimiento voluntario que produce un gasto de energía adicional al mantenimiento de las constantes vitales. Bajo este concepto podríamos englobar muchísimas actividades cotidianas: caminar, jugar, bailar o practicar algún deporte. Cuando la actividad física se planifica y su objetivo es mejorar la forma física, se llama ejercicio físico; una práctica habitual sería practicando un deporte regularmente.
Los padres pueden orientar a sus hijos sobre que deporte practicar; en los adolescentes es más complicado, ya que se dejan influenciar por el deporte o deportistas de moda.

Desde una perspectiva del correcto desarrollo infantil podemos recomendar lo siguiente:

  • Deportes sin riesgo, considerados beneficiosos: natación, ciclismo, balonmano, baloncesto, patinaje...
  • Deportes discutibles (en función de la edad de inicio y su nivel de competición): tenis, squash, equitación, gimnasia en suelo, danza clásica, judo, esgrima, esquí...
  • Deportes con riesgo: rugby, salto de trampolín y palanca, halterofilia, wind surf, esquí náutico...
     
Las bases de la práctica saludable de cualquier deporte en el niño son:
  • Hay que orientar al niño a la hora de elegir una actividad deportiva, pero siempre respetando sus preferencias
  • La actividad deportiva tiene que ser acorde con las cualidades del niño y a su constitución corporal.
  • Debe practicarlo con carácter lúdico, sin que suponga sacrificios ni sufrimientos.
  • Puede tener un componente competitivo, pero dentro de unos límites, y desde luego, hay que evitar inculcarle el afán de ser "el mejor, el primero, porque ser el segundo es un fracaso". A menudo y sin darse cuenta los padres estimulan el instinto competitivo y están sembrando futuras frustraciones.
  • La actividad deportiva debe contribuir al desarrollo integral del niño. Si se decanta por un deporte especializado, hay que complementarlo con otras actividades que neutralicen los efectos de una especialización y que contribuyan a evitar desequilibrios y asimetrías físicas. La natación es un complemento ideal para otras actividades.
  • El crecimiento óseo es fundamental para el niño, hay que respetarlo y evitar deportes que puedan suponer una agresión a los cartílagos de crecimiento y al desarrollo equilibrado de los huesos.
  • Hay que acostumbrarle a que haga el calentamiento necesario, que prepare el cuerpo para la actividad que va a desarrollar, y al finalizar la misma que haga relajación y estiramientos.
     

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