Bebé ( 0 - 1 año)

Crecimiento y desarrollo del bebé

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Periodo embrionario (0-2 meses)

El embarazo empieza con la fecundación, que es la unión de las células sexuales femenina y masculina: el óvulo y el espermatozoide.

LO QUE DEBES SABER
  • Antes de la cuarta semana el embrión tiene una forma redonda formado por distintas capas, endodermo, ectodermo y mesodermo.
  • En la cuarta, quinta y sexta semana el embrión empieza a desarrollar las extremidades y a tener forma de bebé.
  • El embrión pasa a llamarse feto en la octava semana.
Fecundación

Para que se produzca la fecundación la mujer ha de estar en el periodo de ovulación. La ovulación ocurre cuando un óvulo se desprende de uno de los ovarios (hacia la mitad del ciclo menstrual). Si en este preciso momento, un espermatozoide se encuentra con el óvulo, en las trompas de Falopio, se puede producir la fecundación.

Cuando un espermatozoide penetra en el óvulo de la madre la célula resultante se llama zigoto; esta estructura celular tiene toda la información genética necesaria para desarrollarse y convertirse en un bebé.

En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé. Cada óvulo tiene un cromosoma X y el espermatozoide puede ser X o Y. Si el espermatozoide que fecunda al óvulo es X, el bebé será una niña y, si es Y, un niño.

Cada bebé es único, de la unión del óvulo y el espermatozoide (cada uno con su propio ADN) se forman 46 cromosomas que determinarán la herencia del bebé.

El periodo embrionario es que el va desde el momento de la fecundación hasta la 8ª semana de embarazo.

Primera semana

El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción. Es lo que llamamos zigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto. A los cinco días, las células del blastocito (ya más de 100) se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre).

Al final de esta primera semana, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día. Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses.

El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado a la nueva situación: el embarazo. La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto.

Esta unión a la pared uterina es necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.


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Segunda semana

Se empieza a formar el embrión y mide 0.2 milímetros. Se forma la cavidad amniótica.

En esta etapa del desarrollo el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas (se llama disco bilaminar): el endodermo y el ectodermo. Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica.

  • Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
  • Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.
Tercera semana

Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo. De este tejido derivará el aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos), el sistema vascular (corazón, venas y arterias), las células de la sangre, el sistema genital y urinario (excepto la vejiga), bazo y glándulas suprarrenales.

Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer.

En el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.

Cuarta semana

El embrión crece un milímetro cada día. Mide unos 5 milímetros. Inicia el desarrollo de las extremidades: brazos y piernas, músculos y huesos.

El corazón del embrión, un amasijo de células musculares alargadas, empieza a latir a los 22 días aproximadamente. Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.

El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes: esófago, estómago e intestino.

Durante esta semana aparecen los órganos de los sentidos: se forman las cavidades oculares y las orejas.

Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá, con las semanas, en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.

Quinta y sexta semana

El embrión va adquiriendo forma humana, de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas.

En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas. Los dedos no se distinguen todavía y los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.

Séptima semana

El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran. El corazón ya tiene cuatro cavidades. Se empiezan a formar el paladar y la lengua.

La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé y el cordón umbilical crece mucho y se ensancha.

Se forman los pezones y los folículos pilosos. Los codos y los dedos ya se pueden ver.

Hasta este momento el sistema digestivo y el aparato urinario del feto eran una misma estructura, a partir de las siete semanas se separan.

Se produce la neurogénesis o producción de neuronas. Durante los cuatro primeros meses de embarazo se forman los circuitos neuronales.

El embrión mide ya 1 centímetro, son las semanas más delicadas del bebé, ya que le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).

 

Octava semana

Oficialmente el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.

El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior. El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. Los huesos no están calcificados, están formados de cartílago (son blandos).

El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos. La circulación a través del cordón umbilical está muy bien desarrollada.

 

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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical