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El melanoma

¿Qué es?

El melanoma es un tumor maligno que deriva de las células que confieren el color a la piel: los melanocitos. Es un cáncer potencialmente grave si no se diagnostica y trata en fases iniciales, por lo que es importantísimo el diagnóstico precoz. La incidencia del melanoma ha aumentado enormemente en los últimos 50 años, en paralelo con la exposición recreacional al sol y el hábito del bronceado, en especial en los países con una elevada radiación solar y una población con piel clara.

¿Cómo se produce?

Los mecanismos de producción del cáncer son complejos, e incluyen muchos factores, tanto genéticos como ambientales. En el caso del melanoma, la luz solar es el principal factor responsable, en especial en personas de piel blanca y ojos azules, con numerosas pecas o nevus, y con historia familiar de melanoma. Se ha demostrado que la exposición solar que implica mayor riesgo la constituyen las quemaduras o exposiciones solares intensas y puntuales durante los primeros años de vida, es decir, la exposición solar recreacional o vacacional. La exposición indiscriminada a los rayos UVA de las cabinas de bronceado también debe considerarse un factor de riesgo.

Síntomas

En la mayoría de los casos, el melanoma comienza como una peca o nevus, pero que suele mostrar características diferentes a las pecas que tienen todas las personas. Es una peca de forma poco simétrica, no redonda , con bordes irregulares o poco definidos, con varios colores en su interior (en especial si uno de ellos es muy negro), y en general suele alcanzar rápidamente un tamaño mayor que las otras pecas (más de 6 mm. – el tamaño de la goma de borrar de un lápiz).

El melanoma puede aparecer sobre la piel normal, o surgir a partir de una peca o nevus preexistente. Por ello, en personas de riesgo es tan importante controlar las pecas sospechosas como explorar regularmente toda la piel.

Diagnóstico

Es muy importante que una peca sospechosa sea evaluada por un dermatólogo. En general, el diagnóstico de melanoma se realiza por sospecha clínica tras la visión directa y se confirma mediante una biopsia. Una biopsia consiste en la escisión de la lesión y su estudio microscópico. Los estudios demuestran que el dermatólogo tiene una capacidad notablemente mayor que el médico general y otros especialistas para reconocer el melanoma. Es importante acudir o ser derivado al dermatólogo ante la sospecha de melanoma.

La biopsia cutánea confirma la impresión diagnóstica de melanoma y además valora diversos parámetros importantes para el pronóstico y la evolución. El más importante es el grosor del melanoma, es decir, la profundidad a la que llegan los melanocitos malignos en la dermis. Si este grosor o profundidad (que se conoce como nivel de Breslow) supera 1 mm, el melanoma tiene un riesgo más elevado de haberse extendido a localizaciones distantes (metástasis).

Si el melanoma cumple ciertos criterios y se considera un riesgo de metástasis, se debe realizar un estadiaje mediante la técnica del ganglio centinela. En este procedimiento, que no suele requerir ingreso hospitalario, se inyecta un trazador que identifica el primer ganglio linfático al que drena la zona donde está situado el melanoma. Se extirpa y analiza este ganglio, y se busca si hay metástasis en el mismo, es decir, si las células del melanoma lo han invadido. El resultado de esta prueba dirige e indica el tratamiento posterior.

Tratamiento

El tratamiento inicial es siempre la cirugía del melanoma, es decir, la extirpación. Este procedimiento puede realizarse prácticamente siempre mediante anestesia local. Los márgenes de extirpación del melanoma, es decir, el área de piel sana que se extirpa alrededor del mismo, deben de ser adecuados al grosor o nivel de Breslow que se objetiva con el análisis de la biopsia. Esto supone que en muchos casos, al conocer mediante la primera biopsia el nivel de Breslow es necesaria una segunda intervención para ampliar los márgenes (en muchos casos, esta reampliación puede hacerse en el mismo acto operatorio que la biopsia del ganglio centinela).

En cuanto al tratamiento posterior, en muchos melanomas de bajo grosor (Breslow menor de 1 mm) no debe realizarse quimioterapia ni radioterapia. En los melanomas de alto riesgo de metástasis (melanomas gruesos y biopsia del ganglio centinela positiva) la conducta es variable en función de cada paciente y según los centros. La eficacia de la quimioterapia y de los tratamientos inmunomoduladores (vacunas) empleados hasta la fecha ha sido muy limitada. El único medicamento aprobado para el tratamiento del melanoma de alto riesgo es el interferón. Si existen metástasis, la esperanza de vida se reduce notablemente, y el tratamiento a plantear puede ser quirúrgico (extirpación de las metástasis) en función de cada paciente y de la localización de las mismas.

Medidas preventivas

El diagnóstico precoz es importantísimo en un cáncer en el que la eficacia de los tratamientos es muy limitada cuando ha habido invasión y extensión de la enfermedad. Las campañas dirigidas a la población general alertan sobre la exposición indiscriminada al sol, en especial en personas de piel clara, con muchas pecas, o con historia familiar de melanoma. Debe evitarse tomar el sol en las horas centrales del día, y deben emplearse cremas o lociones fotoprotectoras correctamente. La fotoprotección es especialmente importante en la infancia. La eficacia de los protectores solares, incluso los de factor de protección alto, es limitada, así que también se debería emplear la protección física con sombreros de ala ancha, gorras o camisetas de tejidos adecuados que no dejen pasar la luz. Esto es especialmente importante en la época estival, en las horas de mayor insolación, en lugares como la playa donde el reflejo de la luz en el mar y la arena aumenta la irradiación, y a grandes alturas (alta montaña) donde el filtrado de la luz por la atmósfera es menor.

Asimismo, todo el mundo debería aprender a auto-explorarse la piel en busca de pecas nuevas, distintas a las otras, y que cumplan la regla ABCD de asimetría, bordes irregulares, colores diferentes y diámetro de más de 6 mm. Ante la mínima sospecha de un melanoma, el paciente debe ser visitado por un dermatólogo.

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Dr. Jorge Romaní De Gabriel
Especialista en Dermatología
Medico colaborador con Advance Medical