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Fibrilación ventricular

¿Qué es?

Una arritmia cardiaca es una alteración del ritmo cardiaco normal que se conoce como ritmo sinusal.

La fibrilación ventricular (FV) es un tipo de arritmia caracterizada por una frecuencia cardiaca muy rápida (taquiarritmia) y la ausencia total de contracciones eficaces de los ventrículos lo que provoca que no llegue sangre a los órganos vitales provocando una parada cardiaca.

Es importante saber que es una arritmia muy grave que puede provocar la muerte si no se atiende de forma urgente. Es una de las causas más frecuentes de muerte tras un infarto de miocardio.

¿Cómo se produce?

En condiciones normales el corazón se contrae de forma rítmica y sincrónica. Esta contracción es el resultado de un impulso eléctrico que se genera en la aurícula, llega al ventrículo y se traduce en un latido cardiaco. En una arritmia se produce una alteración de este mecanismo que conduce a que el corazón no se contraiga de manera regular generando un trastorno del ritmo.

La contracción de los ventrículos bombea la sangre al resto del cuerpo. En la fibrilación ventricular el ritmo cardiaco es muy rápido y caótico (hasta 300 latidos por minuto) y se caracteriza por no ser capaz de provocar un latido cardiaco eficaz. Así, la falta de contracción de los ventrículos provoca que la sangre apenas se bombee desde el corazón produciéndose un colapso del sistema cardiovascular y una parada cardiaca.

La causa más frecuente de FV son las enfermedades del corazón, principalmente las enfermedades de las arterias coronarias y el infarto de miocardio.

Enfermedades que provocan alteraciones del metabolismo graves como falta de oxígeno o desequilibrio de los electrolitos pueden desencadenar este tipo de arritmias.

Síntomas

La FV se manifiesta de forma súbita, con ausencia de pulso, latidos cardiacos y de presión arterial, la ausencia de riego sanguíneo provoca en el paciente la pérdida de conciencia, pérdida de coloración de la piel y dilatación de las pupilas.

Diagnóstico

Cuando aparecen los síntomas descritos y ante un paciente inconsciente, el diagnóstico se confirma con el electrocardiograma que muestra un registro característico de la actividad caótica del ventrículo y con la comprobación de la ausencia de las constantes vitales.

Tratamiento

La fibrilación ventricular se debe tratar como una emergencia médica extrema y el tratamiento debe iniciarse de forma inmediata. Ante la sospecha de una FV se ha de solicitar ayuda médica urgente.

El tratamiento indicado es la cardioversión. Mediante un aparato eléctrico denominado desfibrilador externo se administra una descarga eléctrica en el corazón de una intensidad determinada para intentar recuperar el ritmo cardiaco normal. La cardioversión inmediata puede ser muy efectiva si el corazón no está muy dañado. En muchos lugares públicos (como aeropuertos, complejos deportivos) existen desfibriladores para uso público en caso de emergencia.

Además se deben iniciar inmediatamente maniobras denominadas de resucitación cardiopulmonar con el objetivo de restablecer la función respiratoria y cardiaca del paciente y así mantener el aporte de sangre al cerebro. Estas maniobras son una combinación de compresiones regulares en el pecho junto con insuflaciones de aire en la boca del paciente.

En cuanto sea posible se continuarán con medidas hospitalarias de soporte vital que incluyen:

  • Intubación orotraqueal y ventilación del enfermo.

  • Monitorización (control) de las constantes vitales: frecuencia y ritmo cardiaco, frecuencia respiratoria, presión arterial y concentración de oxígeno en sangre.

  • Administración de fármacos endovenosos (como adrenalina) para restablecer y mantener el ritmo cardiaco y la presión arterial.

  • El pronóstico y la recuperación del paciente, especialmente a nivel cerebral, dependerán de la rapidez con la que se instaure el tratamiento que permita el restablecer el flujo sanguíneo a los diferentes territorios del organismo, el más sensible es el cerebro. Por tanto, es una urgencia médica que requiere atención inmediata y derivación a un hospital.

Prevención

Llevar una vida sana, evitando el alcohol, tabaco, drogas y estrés contribuye a prevenir las enfermedades del corazón. Es muy importante de cara al pronóstico y la supervivencia del paciente instaurar el tratamiento lo antes posible. En pacientes con riesgo de este tipo de arritmia se puede colocar un dispositivo en el pecho denominado desfibrilador cardioversor implantable que controla el ritmo cardiaco y permite que se restablezca si detecta un episodio de FV.

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Dra. Eva Ormaechea Alegre
Especialista en Medicina Intensiva
Medico consultor de Advance Medical