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Hernia de hiato

¿Qué es?

La hernia de hiato es una anomalía que se produce cuando la parte superior del estómago se introduce en el tórax a través de un orificio del diafragma (músculo que separa el abdomen del tórax e indispensable en la respiración) llamado hiato esofágico. Normalmente por el hiato sólo pasa el esófago.

Existen dos tipos de hernias de hiato:

- Hernias por deslizamiento o tipo I. Son las más frecuentes (90% de los casos). En estos casos existe un desplazamiento de la zona de unión del esófago con el estómago a través del hiato hacia el tórax por lo que las hernias entran y salen con los cambios de presión intratorácica e intraabdominal.

- Hernia paraesofágica o tipo II. Son hernias que se mantienen fijas en el tórax.

- Mixtas, tiene ambos componentes.

La hernia de hiato se produce cuando la porción superior del estómago asciende hacia el tórax a través de una pequeña abertura que existe en el diafragma (hiato diafragmático). El diafragma es el músculo que separa el tórax del abdomen. El hiato diafragmático es parte de la barrera anatómica que separa el esófago del estómago. Si se desplaza el estómago hacia el tórax, esta barrera no es efectiva y el contenido gástrico puede pasar con facilidad al esófago. Por lo tanto, la existencia de una hernia de hiato favorece el reflujo gastro-esofágico, pero no es su única causa. Aunque es más frecuente a partir de los 50 años, existen muchas personas de todas las edades, por lo demás sanas, que presentan hernia de hiato.

La necesidad de tratamiento de una hernia de hiato depende de la existencia de dos posibles complicaciones asociadas:

1) existencia de un reflujo gastro-esofágico severo

2) estrangulación de la hernia.

Es decir, la existencia de una hernia de hiato «per se» no requiere tratamiento salvo que existan las complicaciones antes citadas.

¿Qué otros factores contribuyen al reflujo

La hernia de hiato se produce cuando la porción superior del estómago asciende hacia el tórax a través de una pequeña abertura que existe en el diafragma (hiato diafragmático). El diafragma es el músculo que separa el tórax del abdomen. El hiato diafragmático es parte de la barrera anatómica que separa el esófago del estómago. Si se desplaza el estómago hacia el tórax, esta barrera no es efectiva y el contenido gástrico puede pasar con facilidad al esófago. Por lo tanto, la existencia de una hernia de hiato favorece el reflujo gastro-esofágico, pero no es su única causa. Aunque es más frecuente a partir de los 50 años, existen muchas personas de todas las edades, por lo demás sanas, que presentan hernia de hiato.

La necesidad de tratamiento de una hernia de hiato depende de la existencia de dos posibles complicaciones asociadas:

1) existencia de un reflujo gastro-esofágico severo

2) estrangulación de la hernia.

Es decir, la existencia de una hernia de hiato «per se» no requiere tratamiento salvo que existan las complicaciones antes citadas.

¿Cómo se produce?

No se conocen las causas que provocan dichas hernias, auque se cree que podrían deberse al debilitamiento de los tejidos o alteraciones en el desarrollo del diafragma. Están descritos una serie de factores de riesgo para su desarrollo, como por ejemplo:

Edad (mayor de 50 años).

Obesidad.

Tabaquismo.

Embarazo.

Aumento en la presión intraabdominal (tos, estreñimiento).

Síntomas

En muchos pacientes la hernia de hiato puede cursar asintomática.

La hernia por deslizamiento cuando presenta síntomas generalmente se debe a que está asociada a la presencia de reflujo gastroesofágico. El reflujo gastroesofágico se produce cuando el esfínter esofágico inferior tiene un tono muscular disminuido o se abre de forma inadecuada permitiendo el paso del ácido del estómago hacia el esófago. El síntoma característico del reflujo es la pirosis o ardor, es una sensación de quemazón que desde el estómago asciende hasta la garganta.

Otros síntomas que pueden aparecer incluyen:

Dolor retroesternal (en el centro del pecho).

Eructos y regurgitación (sensación de paso del contenido del estómago), en general de sabor agrio, a la boca, en ausencia de náuseas y sin esfuerzos. Se produce con mayor frecuencia durante la noche, favorecida por la posición de decúbito.

Las hernias paraesofágicas generalmente son asintomáticas. Si alcanzan gran tamaño pueden producir dolor en el pecho o sensación de dificultad para respirar (disnea).

La principal complicación de la hernia es que pueda quedar atrapada y estrangularse, lo que provoca una situación de urgencia médica que requiere tratamiento quirúrgico urgente.

El ardor o quemazón («pirosis» en términos médicos) que asciende desde el estómago hacia la garganta, es el principal síntoma del RGE. Es posible que se asocie al paso de alimentos ácidos o amargos desde el estómago a la boca. Generalmente empeora tras las comidas, especialmente con los alimentos que favorecen la relajación del esfínter o con excesos dietéticos. En muchos casos también empeora durante el descanso nocturno o cuando se flexiona el tronco. En algunos casos los síntomas predominantes son respiratorios: afonía o carraspera (por irritación de la laringe por el ácido refluido) o incluso asma o dificultad respiratoria (por aspiración del ácido a la vía respiratoria)

Diagnóstico

Además de los síntomas para diagnosticar o demostrar la existencia de una hernia de hiato debemos recurrir a la realización de algunas técnicas, especialmente si está asociada a la presencia de reflujo gastroesofágico:

Tránsito esofagogastroduodenal: se toman radiografías tras la toma de una papilla de un contraste de bario.

Endoscopia digestiva. Permite ver directamente el esófago y el estómago.

Phmetría. Prueba en la cual se realiza una medición del ph o la cantidad de ácido que pasa del estómago al esófago durante 24 horas. Permite ver cuándo se producen los episodios, el número y su duración.

Manometría esofágica: mide la presión del esfínter esofágico inferior.

Tratamiento

La hernia de hiato asintomática no requiere tratamiento. La mayoría constituyen hallazgos casuales en un examen radiológico o son diagnosticadas en el curso de otras exploraciones del abdomen. Éste se indica cuando existen los síntomas referidos, especialmente de reflujo gastroesofágico y/o cuando aparecen complicaciones. Puede ser necesario tratamiento médico o quirúrgico.

Es recomendable seguir una serie de medidas higiénico-dietéticas para mejorar los síntomas como: evitar comidas muy copiosas, no tumbarse o agacharse justo después de una comida, dejar de fumar y reducir peso. Se aconseja además realizar comidas fraccionadas y en pequeña cantidad a lo largo del día que incluyan alimentos fácilmente digeribles y no irritantes; también evitar alcohol, café y cítricos.

El tratamiento médico para aliviar los síntomas debidos al reflujo se realiza mediante fármacos que neutralizan la secreción ácida (antisecretores, antiácidos) y los procinéticos (fármacos que mejoran la motilidad gastrointestinal).

El tratamiento quirúrgico se indica en pacientes con hernias de gran tamaño, que provocan disconfort y molestias, en algunos casos se realiza de forma preventiva para evitar que la hernia se estrangule. El tratamiento quirúrgico también puede ser necesario cuando existe un reflujo gastroesofágico que no se controla con fármacos, cuando éste provoca lesiones en el esófago o cuando el tratamiento médico ha de ser crónico.

Prevención

El control de factores de riesgo como el sobrepeso y el tabaco y seguir unas recomendaciones dietéticas como las descritas puede ayudar a prevenir los síntomas.

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Dra. Eva Ormaechea Alegre
Especialista en Medicina Intensiva
Medico consultor de Advance Medical