Mayores

Patología digestiva en personas mayores

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Higiene bucal

Salud Mayores. Patología digestiva en personas mayores. Higiene bucal

El estado de salud bucodental con que se llega a la tercera edad es consecuencia directa de los cuidados en la salud oral que se han tenido a lo largo de toda la vida.

Las enfermedades odontológicas más comunes asociadas a esta población están relacionadas con traumatismos, patologías tumorales y, principalmente, enfermedades infecciosas como caries y enfermedad periodontal.

Los cambios en las estructuras del sistema bucodental producto del envejecimiento de la persona, es decir el envejecimiento orofacial, son transformaciones totalmente normales en la mayoría de los adultos ancianos. Se desarrollan en dos vertientes: las modificaciones estructurales en sí y las relacionadas con su funcionamiento.

  •  Cambios estructurales
    • Pérdida de piezas dentales: por caries y enfermedades de las encías (periodontales). Produce un importante impacto estético y en la masticación.
    • Engrosamiento y retracción de las encías, con mayor exposición de la base del diente (aumento de las caries radiculares).
    • Desgaste de la articulación temporomadibular, con artrosis, que provoca dolor y pérdida de la fuerza al masticar.
  •  Cambios funcionales
    • Disminución de la producción y efectividad de la saliva, que se agrava por el efecto de múltiples fármacos. Esto provoca disminución de la sensación del sabor, aumenta la presencia de caries y afecta a la digestión.
    • Alteraciones de la mucosa oral, con mayor riesgo para el desarrollo de infecciones, úlceras, aftas y lesiones cancerosas, en especial si hay antecedentes de consumo de alcohol o tabaco.
    • Disminución de la sensibilidad dental.
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Las principales patologías orales de la tercera edad son:

  • Caries: infección del diente.
  • Caries radicular: se da en la raíz del diente, en la unión de éste con la encía. En la tercera edad pueden ser una importante causa de pérdida de las piezas.
  • Enfermedad periodontal: gingivitis y periodontitis.
  • Patologías en la articulación temporomandibular: artritis y artrosis.
  • Tumores bucales: el 10% son malignos, siendo generalmente detectados tardíamente para su correcto tratamiento.
  • Pulpitis: inflamación del nervio del diente por caries dental o irritación dental, es muy doloroso.
  • Bruxismo: rechinamiento, fricción y/o oclusión fuerte de los dientes superiores con los inferiores, especialmente los de la parte posterior. Es consecuencia de la abrasión (desgaste dental por ingesta alimenticia) y efracción (fractura del diente por exceso de fuerza masticatoria).

El tener una salud oral deteriorada puede llevar a una consiguiente dificultad en la masticación, mala alimentación y desnutrición, dificultad para pronunciar correctamente y un daño a la autoestima del adulto mayor, ayudando al retraimiento social.

Además de los problemas que causan directamente la patología odontológica, se ha de tener en cuenta la interrelación que hay entre éstas y la patología general. Hay enfermedades y tratamientos que empeoran los problemas dentales y a su vez éstos interfieren con diferentes patologías y sus terapias.

Los principales factores que agravan las enfermedades odontológicas de la población geriátrica son:

  • Presencia de otras enfermedades (comorbilidad): las que se relacionan con la salud oral son diabetes, hipertensión, osteoporosis, enfermedades hematológicas, alteraciones hepáticas, insuficiencia renal, alteraciones nutricionales y alteraciones mentales. Cuando un paciente presenta alguna de estas enfermedades, el odontólogo debe establecer el estado de avance de la enfermedad y del tratamiento antes de realizar cualquier intervención en boca. Hay veces en que es necesario derivar al paciente a su médico tratante para una evaluación.
  • Fármacos: La polifarmacia es frecuente en las personas mayores. Algunos de los fármacos suelen afectar la salud oral, como por ejemplo algunos analgésicos, antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos o antihipertensivos, que como efecto secundario disminuyen la cantidad de saliva. Cuando esto es de larga duración, es común que exista un recrudecimiento en la aparición de caries radiculares y candidiasis oral, además de molestias en las personas portadoras de prótesis removible. Por esto resulta importantísima la colaboración en conjunto del médico tratante con el odontólogo al momento del tratamiento dental. Cuando el paciente está consumiendo fármacos anticoagulantes y el odontólogo debe realizar algún procedimiento que implique hemorragia, este fármaco debe suspenderse, siendo el médico quien determine cuándo y por cuánto tiempo se suspenderá, quedando el odontólogo supeditado a la decisión de éste.
  • Deficiente higiene oral: generalmente asociada a limitaciones físicas, motoras y cognitivas que, también afectan a esta esfera, además de a la realización del resto de hábitos higiénicos.
     

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Dra. Montse Queralt
Especialista en Medicina de Familia y Geriatría
Médico Consultor de Advance Medical