Mayores

Síndromes geriátricos

imprimir

Concepto de incontinencia y causas

La incontinencia urinaria es cualquier pérdida involuntaria de orina que origine un problema higiénico y/o psicosocial y que se pueda demostrar objetivamente. Es un problema en realidad muy heterogéneo y que abarca desde la emisión involuntaria de pequeñas cantidades de orina hasta la pérdida continua con incontinencia fecal concomitante. No es exclusivo de pacientes con demencia o muy incapacitados, sino que aparece también en personas con buena función mental e independientes.

Según la frecuencia hablaremos de:

  • Incontinencia Urinaria (IU) diaria: cuando ocurre al menos un episodio de pérdida involuntaria de orina al día.
  • Incontinencia Urinaria significativa clínicamente: cuando al menos han sucedido dos episodios en el último mes.
  • Incontinencia Urinaria episódica: cuando ha ocurrido al menos un episodio en el último año.

Según la duración, hablamos de Incontinencia Urinaria aguda o persistente (si dura más de 3 semanas). 

La IU aguda tiene un inicio brusco, generalmente en relación con una enfermedad aguda o un problema iatrogénico y remite tras resolverse la enfermedad o el problema de medicación. Se cura aproximadamente en el 75% de los casos. Sin embargo, un mal tratamiento puede desembocar en una IU persistente. Las causas más frecuentes suelen ser:

  • Infección del tracto urinario.
  • Retención urinaria (por rebosamiento).
  • Impactación fecal.
  • Cuadros confusionales agudos.
  • Fármacos: diuréticos, sedantes, alcohol y otros.
  • Restricciones ambientales e inmovilización, hospitalización, etc.

La incontinencia persistente puede dividirse en incontinencia de esfuerzo, de urgencia, por rebosamiento y funcional, el mecanismo de las cuales es el siguiente:

  • Incontinencia de esfuerzo:

Consiste en la pérdida involuntaria de orina, generalmente de pequeñas cantidades, coincidiendo con maniobras físicas que aumentan la presión intraabdominal (p.ej. tos, risa, estornudos, ejercicio, bajar escaleras, correr, etcétera). Se produce por debilidad de los músculos del suelo pélvico o por una incompetencia del esfínter uretral. Es frecuente en mujeres, sobre todo postmenopausicas o multíparas. Las causas más corrientes son los traumatismos pélvicos en relación con partos o cirugía, vaginitis atrófica postmenopausica (por déficit de estrógenos), el prolapso uterino y el cistocele. Es excepcional en el hombre, salvo en los intervenidos de próstata.

El paciente no puede interrumpir el chorro de la orina y con frecuencia se queja de ponerse en tensión o tener que cruzar las piernas cuando tose o ríe. La IU aparece por el día y disminuye o desaparece por la noche. Pueden contribuir a ella la obesidad y la tos crónica.

  • Incontinencia de urgencia:

Es la más frecuente en el anciano. Se define como la pérdida involuntaria de orina asociada con un intenso deseo de orinar (urgencia miccional). El paciente es incapaz de retrasar la micción tras percibir la necesidad de orinar y no le da tiempo a llegar al WC (no suele aguantar más de 5 min.). Las pérdidas suelen ser de mayor intensidad que en la IU de esfuerzo y se producen tanto por el día como por la noche. Pueden aparecer síntomas urinarios irritativos como disuria, escozor miccional, polaquiuria, ...). En general se conserva la capacidad de micción voluntaria. No se debe confundir con un prostatismo.

Se produce por una inestabilidad del músculo detrusor de la vejiga, de forma que éste se contrae involuntariamente antes de que la vejiga esté totalmente llena. Estas contracciones involuntarias superan la resistencia normal del esfínter de la uretra y provocan la IU.

Básicamente puede producirse por lesiones del sistema nervioso central (ictus, demencia, parkinsonismo, hidrocefalia, tumores cerebrales, etc.), en cuyo caso se habla de hiperreflexia del detrusor, o por un trastorno del tracto urinario inferior (cistitis, uretritis, tumores, litiasis, divertículos, tumor vesical, prostatismo,…), hablándose entonces de inestabilidad motora del detrusor.

 


Boletín de Noticias Canal Salud

  •  Incontinencia urinaria por rebosamiento:

Se define como cualquier pérdida involuntaria de orina asociada con una vejiga sobredistendida. Es más frecuente en el varón. Ocurre cuando la vejiga no se vacía adecuadamente por una obstrucción mecánica a la salida de la orina (hiperplasia prostática benigna, carcinoma de próstata, estenosis uretral, cistocele, impactación fecal), por una pobre contracción vesical (vejiga acontráctil asociada a diabetes mellitus u otras neuropatías, fármacos anticolinérgicos) o por una disinergia vesicoesfinteriana (mala coordinación entre la contracción de la vejiga y la relajación del esfínter que aparece en la esclerosis múltiple y otras lesiones medulares). La vejiga se distiende hasta que la presión intravesical supera la resistencia a la salida y se orina por rebosamiento.

Clínicamente las micciones incontinentes son frecuentes y de pequeña cantidad tanto de día como de noche. Es frecuente la presencia de ansiedad, molestias abdominales bajas y tenesmo vesical (sensación de vaciamiento incompleto). Son habituales los episodios de retención urinaria, en los que suele palparse un globo vesical.

  • Incontinencia urinaria funcional

Es la pérdida involuntaria de orina asociada a la incapacidad para ir al WC o utilizar sustitutos en el tiempo necesario debido al deterioro de las funciones físicas o cognitivas, la falta de motivación o la existencia de barreras arquitectónicas.

Puede producirse por cualquier enfermedad que cause deterioro cognitivo (demencia, delirium, etc.), inmovilismo (ictus, fracturas, etc.) o afecte la destreza del paciente (artritis reumatoide). Las barreras arquitectónicas que dificultan el acceso al WC o sus sustitutos son importantes factores desencadenantes o predisponentes.
 

Subir