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Infidelidad en la pareja

La infidelidad en una pareja es la ruptura unilateral de un pacto de exclusividad que existía entre ambos, dando entrada a un tercero con el que se priorizan o se comparten algunos aspectos importantes de la relación.

Vida sana-Bienestar-Psicología-infidelidad en la pareja
LO QUE DEBES SABER
  • Comúnmente se suele atribuir la infidelidad al área de la sexualidad pero también es una deslealtad afectiva.
  • El alejamiento emocional, la falta de comunicación, la rutina o la insatisfacción sexual suelen ser motivos que llevan a una infidelidad.
  • En caso de enamoramiento debe tenerse en cuenta la frecuente idealización que suele existir ante alguien con quien se está iniciando una relación, hecho que perjudica la percepción sobre la pareja habitual.
¿Qué significa la infidelidad?

Comúnmente se suele atribuir la infidelidad al área de la sexualidad, consistiendo en mantener relaciones sexuales alternativas durante una relación de pareja formal o estable. Sin embargo, no menos significativa es la llamada deslealtad afectiva, que puede darse junto a la infidelidad sexual y, según  la cual, uno de los miembros de la pareja llega a establecer un vínculo emocional de gran confianza y proximidad con una tercera persona, dejando relegada en este ámbito a su pareja.

Factores a tener en cuenta…

Cada caso de infidelidad es único y diferente de los demás e intervienen en él un cúmulo de factores, condicionantes y facilitadores, que hacen que su abordaje deba ser también específico para cada situación concreta. A grandes rasgos, existen varios aspectos determinantes en el desarrollo de una infidelidad que influirán en cómo ésta afectará a ambos miembros:

  • Si se trata de un episodio puntual o si la infidelidad ha sido mantenida en el tiempo, llegándose a compatibilizar dos relaciones a la vez.
  • Si se ha llevado a cabo siempre con una misma persona o con diferentes personas.
  • Si la tercera persona es del entorno conocido de la pareja (como una amistad común), si se trata de alguien con quien se tiene un contacto habitual por otros temas (como un compañero de trabajo) o, por el contrario, si es una infidelidad esporádica con alguien desconocido y con quien probablemente no va a ser posible ningún contacto más. 
  • Si ha sido confesada por parte del miembro infiel o ha tenido que ser descubierta por el otro a raíz de indicios y sospechas que se le han ido despertando. Este punto es uno de los aspectos relevantes para la posible resolución del conflicto.
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¿Cuales suelen ser los principales motivos?

Ante todo es importante señalar la difícil clasificación de los motivos que pueden propiciar una determinada situación de infidelidad, ya que en muchos casos se producen por varias causas a la vez. Sin embargo, a grandes rasgos existen algunos más habituales: 

  • El deterioro o insatisfacción sexual en la relación de pareja estable, viviéndose como algo frustrante, monótono o rutinario y careciéndose de los medios para solucionarlo o mejorarlo. En este caso, vendrá propiciada por la búsqueda de nuevas sensaciones, aventuras o pasiones adormecidas o no experimentadas en el marco de la pareja habitual.
  • Existencia de rutina o monotonía en la dinámica diaria de la relación es otro motivo importante en el surgimiento de una posible infidelidad.
  • Circunstancias coyunturales, es decir, la situación ha sido propiciada durante un viaje, unas vacaciones, etc.
  • Alejamiento emocional o falta de comunicación satisfactoria entre los miembros de la pareja. Existen determinados momentos evolutivos o situaciones en los que este alejamiento o deterioro puede hacerse más patente como, por ejemplo, una vez pasada la etapa inicial de enamoramiento, la llegada de los hijos, los frecuentes viajes o las largas ausencias de uno de los miembros, sin que todo ello haya sido especialmente cuidado y compensado en el día a día de la relación.
  • Una excesiva proximidad o fusión entre los miembros de la pareja, o los casos en los que uno de ellos es excesivamente celoso, puede encaminar al otro miembro a la infidelidad como modo de liberación o aligeramiento de una experiencia que le resulta opresiva o asfixiante. 
  • Una situación vital difícil (como un despido o un duelo) o la vivencia de un acontecimiento especialmente significativo (como una promoción laboral o la entrega de un premio) por parte de uno de los miembros de la pareja, y frente a las cuales no recibiera el suficiente apoyo, reconocimiento o comprensión por parte del otro. En este caso, se puede producir la situación que ese especial apoyo se busque en una tercera persona.
Otras posibles causas

Otro tipo de infidelidad se presenta con relativa independencia de la satisfacción existente dentro de la relación, ya que es propiciada por las necesidades o los rasgos de personalidad de uno de los miembros. Estas características están basadas fundamentalmente en la inmadurez, la inseguridad y una insaciable necesidad de autoafirmación, reconocimiento y valoración de uno mismo (como, por ejemplo, la necesidad de demostrarse que se es capaz de seducir).

En algunas ocasiones, la venganza o el despecho provoca que el miembro infiel ‘devuelva con la misma moneda' una infidelidad perpetrada anteriormente por el otro miembro.

¿Y si hay enamoramiento?

En el caso que la infidelidad fuese propiciada por el enamoramiento alternativo de uno de los miembros, se debe prestar especial atención a las causas que han permitido que éste se encontrara “accesible” para un tercero (por ejemplo, carencias en la relación, no sentirse suficientemente valorado, etc). Hay que tener en cuenta, eso sí, que la frecuente idealización que suele existir ante alguien con quien se está iniciando una relación perjudica la percepción sobre la pareja habitual, ya que ésta casi siempre es desfavorecida en la comparación con la novedad que supone el reciente idilio.

¿SEGUIMOS O NOS SEPARAMOS?

En muchas ocasiones, la infidelidad en la pareja evidencia una crisis dentro de la relación, en cuya resolución deberá optarse entre continuar o iniciar una separación.

  • En caso de optar por una continuidad en la relación, una adecuada superación de la crisis puede llegar a fortalecerla y revitalizarla, tras haber introducido los ajustes necesarios en la misma y haberse gestionado adecuadamente las emociones que ésta conlleva en ambos miembros (el rencor, la desconfianza, la rabia, la culpa, la inseguridad, el temor, etc.). Para este complejo trabajo es imprescindible la colaboración de ambos miembros, pudiendo ser también de utilidad la ayuda de un profesional en Terapia de Pareja.
  • Si se decide la separación: suele ocurrir cuando la parte infiel de la pareja decide iniciar una relación con la tercera persona o hay circunstancias en las que la crisis desvela profundos sentimientos negativos de dolor acumulado en uno o ambos miembros de la pareja, junto a la sensación de no estar ante una situación reparable. En estos casos, es útil un trabajo psicológico individual en el que se elaborará el duelo por el fin de la relación y se empezará a enfocar la nueva etapa vital a la que cada uno, independientemente, deberá enfrentarse.

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Elena Mató
Especialista en Psicología Clínica
Psicólogo consultor de Advance Medical