Nutrición y Salud

Nutrición y patologías

imprimir

Cefalea y migraña

La cefalea es el nombre con el que designamos a cualquier dolor de cabeza, aunque cuando el dolor afecta a la región facial se emplea el nombre de dolor facial. La cefalea es uno de los síntomas más frecuentes por los que las personas consultan y, en la gran mayoría de los casos, es un trastorno benigno, aunque, por otra parte, es recidivante o persistente sin tratamiento. En la mayoría de pacientes tiene un origen vascular (espasmo de algunas arterias cerebrales y posterior dilatación de las mismas) dando origen a la llamada jaqueca o migraña (y sus variantes), o bien se debe a una tensión (contractura de algunos músculos situados en cabeza y cuello) que originan la llamada cefalea tensional. Todas estas formas son las llamadas cefaleas primarias y representan el 95% de todas las cefaleas.

Existen otras causas de cefaleas (5% de pacientes) y son debidas a lesiones estructurales del cerebro como hematomas, tumores o abscesos, a infecciones que afectan a las meninges, o a enfermedades metabólicas. Son las llamadas cefaleas secundarias. En estos casos, el tratamiento del proceso responsable, siempre que sea posible, hace desaparecer la cefalea.

En este capítulo nos referiremos a las cefaleas primarias y, preferentemente, a las migrañas. En la migraña existe una clara predisposición familiar y afecta con más frecuencia a las mujeres. Una variante muy habitual es la migraña asociada a la menstruación, llamada "migraña menstrual", y que puede aparecer antes, durante o después de la menstruación.

Hay varios factores relacionados con la alimentación que pueden desencadenar un ataque de migraña y también de otras cefaleas:

Las situaciones de ayuno o cualquier situación que provoca una disminución (más o menos severa) del azúcar que tenemos en sangre.

El alcohol: La cefalea se produce poco después de la ingesta de alcohol y se debería a la producción de acetilaldehido durante la metabolización del alcohol; si la cefalea aparece varias horas después de la ingesta de alcohol deberá pensarse que es por el efecto resaca del mismo.

Los condimentos y conservantes de determinados alimentos: Es el caso de los nitritos, usados como potenciadores del sabor y color en "perritos calientes" y embutidos, y cuyo consumo puede desencadenar la cefalea en algunas personas; o el glutamato, usado como potenciador del sabor en los platos de comida china, y que puede ocasionar el llamado "síndrome del restaurante chino". En este síndrome hay cefalea, sensación de opresión en el pecho, rigidez y debilidad de las extremidades, mareos, enrojecimiento en la cara, sudoración importante, y molestias de estómago, vómitos, dolor en el abdomen y retortijones, e incluso diarrea; la intensidad de los síntomas depende de la dosis ingerida.

El café: El consumo habitual de café puede ser causa de cefalea en algunas personas debido a un efecto de espasmo de las arterias cerebrales producido en estas personas por la cafeína y la posterior dilatación de estas arterias por un efecto de rebote; aunque también se ha descrito que la cafeína puede aliviar la cefalea en otros individuos. Se ha descrito que en individuos que consumen habitualmente café y lo interrumpen el fin de semana puede aparecer cefalea (es la llamada "migraña del fin de semana").

Quesos: Por su riqueza en tiramina, hay personas en las que su consumo puede desencadenar cefalea.

Asimismo, se describen otros factores no relacionados con la alimentación y que pueden desencadenar una cefalea, como son el estrés emocional, los cambios en el patrón del sueño (por ejemplo, debidos a cambios de turno laboral) o el exceso de sueño en los fines de semana (llamada cefalea de "fin de semana"). En algunos individuos el ejercicio físico y la actividad sexual pueden desencadenar cefaleas, benignas en la mayoría de los casos pero que obligan a descartar un sangrado cerebral.

La medicación que toman durante largos períodos de tiempo algunos individuos para calmar el dolor (ya sea el dolor de cabeza o el dolor de otro origen) puede ser causa de la cronificación del dolor; es la llamada "cefalea por abuso de analgésicos".

El tratamiento de la migraña y de cualquier otra forma de cefalea primaria se basa en evitar los factores que en aquel paciente le precipitan un ataque, como son la nicotina del tabaco, las situaciones de estrés, o factores relacionados con la alimentación y ya referidos antes. Además, es recomendable animar al paciente a seguir unas pautas regulares de vida, como el seguir un horario de comidas regular y el descanso nocturno regular. Por otra parte, se emplearán fármacos para tratar la crisis de dolor, y fármacos para prevenir nuevos ataques si las crisis son muy frecuentes (ataques semanales o varios mensuales).

En un estudio publicado en 1998 se observó que una vitamina, la riboflavina, administrada a dosis de 400 mg/día en paciente con migraña, producía reducciones de la frecuencia de las crisis en más de la mitad de pacientes.

Subir

Dr. José Félix Meco
Especialista en Medicina Interna
Medico consultor de Advance Medical

Deborah Blasco
Enfermera especialista en Nutrición
Enfermera consultora de Advance Medical