Hombre

Guía de la salud del hombre

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    El pene y su función

    El pene forma parte del aparato genitourinario masculino. Es el órgano genital externo masculino y se encarga de, a través de la uretra, expulsar del cuerpo tanto la orina como el esperma.


    LO QUE DEBES SABER
    • Formado por dos cuerpos cavernosos, un cuerpo esponjoso, protegidos por la fascia de Buck y recubierto por piel, que en su parte final hay el prepucio que recubre el glande.
    • Función: permitir el acto sexual y la eyaculación.
    • Puede sufrir distintos trastornos, tanto infecciosos como traumáticos o incluso (con poca frecuencia) cancerosos.
    ¿Por qué está formado?

    Es un órgano cilíndrico en cuyo interior se encuentran dos cuerpos llamados cavernosos y un cuerpo esponjoso, por cuyo interior transcurre la uretra. Los tres cuerpos están rodeados por una túnica albugínea que les da forma y a su alrededor existe una capa gruesa que los protege llamada fascia de Buck.

    • Los cuerpos cavernosos están formados por tejido eréctil y forman una red entre los orificios de la cual se acumula sangre que proviene de las arterias del pene. Los extremos de los cuerpos cavernosos están sujetos a la pelvis.
    • El cuerpo esponjoso rodea la uretra y evita que ésta se colapse durante la erección, permitiendo así la expulsión del esperma en la eyaculación. La parte final del cuerpo esponjoso es el glande, que corona el pene, tiene forma cónica y es muy sensible.
    • El pene está recubierto por piel que en su parte final forma un capuchón llamado prepucio que recubre el glande y que se retrae durante la erección para permitir la exposición del glande y la salida del esperma a través del meato uretral.
    • El pene está sujeto mediante el llamado ligamento suspensorio del pene, que está anclado a la sínfisis del pubis y permite retraerlo durante la erección, manteniéndolo en un ángulo de entre 45º y 90º con respecto a la vertical del cuerpo.

    ¿Cuál es su función?

    La principal función del pene es la de permitir el acto sexual, tanto para funciones reproductivas como de disfrute. Cuando se produce la excitación sexual, al pene llega un mayor aflujo de sangre mediante las arterias del pene y la mayor parte de esta sangre va a los dos cuerpos cavernosos, que se hinchan y aumentan de tamaño, haciendo que, consecuentemente, el pene aumente tanto de grosor como de envergadura. El aumento de la presión que se produce en estos cuerpos hace que las venas, más periféricas, se colapsen, de manera que la sangre no regresa a la circulación y esto permite mantener la erección.

    De seguir la estimulación y mantenida la erección, se llega al orgasmo y la eyaculación. La expulsión del esperma no es constante sino mediante contracciones, siendo las primeras las más intensas y en las que se expulsa un mayor volumen. El eyaculado total puede variar entre 5 y 15 ml, en función de la edad, la excitación y la abstinencia previa. La eyaculación es un mecanismo complejo que se inicia con la estimulación de los nervios pudendos hacia la médula espinal que envía un estímulo para el transporte de espermatozoides desde el epidídimo, el conducto deferente, las vesículas seminales y la próstata hacia la uretra. El esfínter uretral interno se cierra y se relaja el externo, de manera que con las contracciones rítmicas de los músculos bulbocavernosos el esperma se ve obligado a salir a través de la uretra (comprimida a su vez por los cuerpos cavernosos henchidos de sangre) con gran impulso y a gran velocidad.

    Una vez se ha conseguido la eyaculación y el orgasmo, disminuye el aflujo de sangre al pene y la presión, con lo cual las venas ya no están colapsadas y la sangre sale de los cuerpos cavernosos y vuelva al torrente sanguíneo, permitiendo que el pene se relaje y vuelva al estado basal de flacidez.


    Boletín Canal Salud

    Trastornos relacionados

    El pene, como todo otro órgano, puede sufrir diversas patologías, tanto infecciosas como traumáticas o incluso (con poca frecuencia) cancerosas. Asimismo, su función de erección, eyaculación u orgasmo pueden verse alteradas, de manera que ante cualquier síntoma sospechoso como molestias al orinar, sangre en la orina o el esperma, secreción purulenta por la uretra, alteraciones cutáneas en el cuerpo del pene o el glande, disfunción eréctil o algún otro trastorno de índole sexual, es aconsejable que el paciente se ponga en manos del especialista, esto es, del urólogo.

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    Dr. David Cañadas Bustos
    Especialista en Medicina General
    Médico consultor de Advance Medical