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El embarazo

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Placenta previa

La placenta previa es la implantación de la placenta en el segmento uterino inferior, recubriendo el cérvix1 o cerca de él, pudiendo llegar a anteponerse totalmente a la presentación fetal2.

Es una de las causas de sangrado en tercer trimestre y su frecuencia oscila entre 1/125 y 1/300 nacimientos.

Hay 4 tipos de placenta previa:

  • Oclusiva total: el orificio cervical interno está totalmente cubierto por la placenta.

  • Oclusiva parcial: el orificio cervical interno está parcialmente cubierto por la placenta.

  • Marginal: la placenta llega justo hasta el orificio cervical interno.

  • Lateral o de inserción baja: el borde placentario se inserta en el segmento inferior del útero, sin llegar al orificio cervical interno. Se establece la distancia de 2 cm desde el borde de la placenta hasta el orificio cervical interno para clasificarla de inserción baja.

Los factores que aumentan el riesgo de presentar una placenta previa en el embarazo son:

  • La multiparidad, cuantos más hijos previos más riesgo de placenta previa.

  • Edad de la madre, es más frecuente en mujeres a partir de 35 años.

  • Cicatrices uterinas previas: el riesgo de presentar placenta previa aumenta con el número de cesáreas previas. Las alteraciones del endometrio por legrados anteriores vigorosos también aumentan el riesgo de placenta previa.

  • Tabaquismo: las mujeres fumadoras tienen un riesgo aumentado de placenta previa.

  • Raza: es más frecuente en mujeres de raza negra o asiática que en mujeres de raza blanca.

  • Edad gestacional: la incidencia de placenta previa se modifica con el tiempo de embarazo. La placenta previa de inserción baja es más frecuente cuanto menor es la edad gestacional, al avanzar la gestación en la mayoría de casos se resuelve.

El síntoma más típico de la placenta previa es el sangrado indoloro de sangre roja y brillante que puede ser escaso o abundante. Suelen repetirse los episodios de sangrado y pueden ir aumentando en intensidad según avanza la gestación.

Los episodios de sangrado no suelen tener repercusiones fetales a no ser que el sangrado sea tan abundante que produzca un shock hipovolémico3 en la madre.

El diagnóstico se realiza por ecografía. Se puede realizar ecografía abdominal, pero la transvaginal es segura y más fiable en su diagnóstico.

El tratamiento de la placenta previa depende de varios factores. El principal es el tiempo de embarazo ya que en caso de embarazo a término el tratamiento es la finalización del embarazo.

En embarazos pretérmino, la actitud debe ser conservadora y expectante mientras la madre y el feto no corran riesgo. Se procede entonces a la maduración pulmonar fetal con tratamiento intramuscular con corticoides. Si se produce un deterioro en el estado materno o fetal a pesar de ser un parto prematuro debe procederse a la extracción fetal.

La vía del parto depende del tipo de placenta previa y de varias consideraciones clínicas. La placenta oclusiva total es una contraindicación para el parto vaginal. En los otros casos depende de la evolución y el especialista es quien decide cual es el tipo de parto más adecuado a cada caso.

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Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical