El niño

Prevención salud del niño

imprimir

Principales vacunas

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son sustancias que se introducen en el organismo en varios periodos de la vida del niño y que hacen que el cuerpo fabrique anticuerpos o defensas que evitan la enfermedad.

La mayoría de las vacunas necesitan varias dosis para lograr una cantidad significativa de defensas.

Difteria, tétanos y tos ferina (DTPa)

Estas tres enfermedades son producidas por bacterias que se contagian mediante las secreciones de las vías respiratorias de las personas infectadas en el caso de la difteria y la tos ferina y por heridas infectadas en el caso del tétanos.

La difteria produce unas membranas en la garganta que dan graves problemas para respirar y puede afectar también al corazón, siendo mortal en algunos casos.

La tos ferina produce una tos muy intensa y, en algunos casos, alteraciones neurológicas.

La vacuna DTPa es muy eficaz y segura para prevenir estas enfermedades.

Se vacuna a los niños de 2,4, y 6 meses y se les pone dosis de recuerdo a los 18 meses y 5-6 años. Con estas dosis la persona no está protegida para toda la vida, por lo que a los 14 años se pone la última dosis de difteria y tétanos y se debe poner cada 10 años durante la vida adulta.

Los efectos secundarios más frecuentes son la calor, enrojecimiento y dolor en la zona del pinchazo. En casos muy aislados puede originar convulsiones, llanto inconsolable y fiebre.

Las consecuencias de no vacunar al niño por miedo a los efectos secundarios suponen asumir un riesgo muy alto de que enfermen por estas infecciones y supone efectos indeseables más graves (incluso mortales) que los que suceden con la vacunación.

Polio

El virus de la polio (poliomielitis) causa parálisis que puede incapacitar permanentemente al individuo o causarle la muerte. Este virus se transmite a través de las deposiciones de las personas infectadas. Como secuelas pueden originar parálisis de las extremidades y problemas respiratorios. En los países desarrollados la poliomielitis está erradicada.

En España se ponen 5 dosis de vacuna contra la polio: a los 2, 4, 6 y 18 meses y un último recuerdo a los 4-6 años.

Hepatitis B

La hepatitis es una infección e inflamación del hígado causada por el virus de la hepatitis B. La infección aguda del virus causa pérdida del apetito, dolor de barriga, ictericia y vómitos. El mayor problema de la hepatitis no es la fase aguda sino los problemas que pueden producirse con el tiempo, cuando se produce una hepatitis crónica que puede causar cirrosis, cáncer de hígado y muerte.

El contagio se produce a través del contacto con sangre y otros líquidos corporales de una persona infectada. En el caso de los niños la transmisión puede ser durante el embarazo.

La pauta de vacunación en el niño sano se realiza a los 2,4 y 6 meses.

Haemophilus influenzae (Hib)

Es una bacteria que produce infecciones graves en el niño menor de 5 años como epiglotitis, otitis, meningitis o neumonía. La bacteria entra por la boca e infecta al niño. Las infecciones que produce pueden dejar graves secuelas en el niño.

La vacunación consiste en cuatro dosis: 2,4 y 6 meses y una dosis de recuerdo a los 18 meses.

Se administra conjuntamente con las vacunas: difteria, tétanos, tos ferina y polio. También se puede dar junto a la vacuna de la Hepatitis B y la combinación de estas seis vacunas forman lo que se llaman las vacunas hexavalentes. Este tipo de vacunas son tan eficaces y seguras como ponerlas por separado, con la ventaja de que tan solo es necesario un pinchazo.

Meningococo Grupo C

El meningococo es una bacteria que puede causar infecciones muy graves en niños y adultos: meningitis y sepsis. La bacteria entra por la boca o la nariz y de ahí infecta al individuo. La vacunación es muy segura y eficaz.

La vacuna es una vacuna conjugada (MCC) que se compone de una parte del meningogoco C. Se deben poner tres dosis: a los 2,4 y 6 meses. La vacuna se administra combinada con otras vacunas. Se aconseja vacunar a todos los jóvenes menores de 20 años (en los mayores de 11 meses no vacunados con anterioridad tan solo es necesaria una dosis).

Sarampión, Rubeola y Parotiditis: vacuna Triple Vírica

Son infecciones víricas que afectan principalmente a la población infantil. Las tres se contagian por vía aérea con secreciones que se expulsan al toser o hablar.

El sarampión produce un cuadro febril y un exantema por todo el cuerpo y tos. En ocasiones se puede complicar produciendo neumonía y encefalitis (infección del sistema nervioso central).

La rubeola produce un cuadro leve de fiebre y exantema y se puede acompañar de adenopatías (ganglios) en el cuello. La gravedad de esta enfermedad radica en que si se contagia una mujer embarazada el feto puede padecer graves malformaciones.

La parotiditis inflama las parótidas (glándulas que producen la saliva) y causa un dolor muy intenso. Puede complicarse con una meningitis.

La vacuna contra estos tres virus es la Triple Vírica. La primera dosis se pone entre los 12 y 15 meses y la segunda entre los 3 y 6 años.

Como efecto secundario más frecuente es la aparición de fiebre a la semana de la vacunación.

Neumococo

Es una bacteria que puede producir neumonía, meningitis, otitis o sepsis, sobretodo en menores de 5 años. El neumococo se encuentra habitualmente en la nariz y garganta de niños y adultos sanos y por causa desconocida infecta.

La vacuna es una vacuna conjugada de varios serotipos de neumococo (los más agresivos) y se debe administrar a los 2,4 y 6 meses y una cuarta dosis de recuerdo entre los 18 y 24 meses.

Varicela

Es una infección producida por el virus varicela-zóster y el 90% de los niños la pasan antes de los 15 años. Normalmente es una enfermedad leve aunque en ocasiones se puede complicar originando infección del sistema nervioso central y neumonía.

La varicela consiste en la aparición de vesículas que pican mucho y por toda la superficie corporal. Puede aparecer fiebre.

La vacuna se administra entre los 12 y 15 meses. Si se vacuna a los mayores de 13 años son necesarias dos dosis separadas por 6-8 semanas.

Los efectos secundarios de la vacuna pueden dar lugar a una varicela suave. La incidencia de Herpes Zóster es la misma que tras la infección natural.

Subir

Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical