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Salud Laboral

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Aire Acondicionado y Salud Laboral

Los aparatos de aire acondicionado son una fuente de confort y de calidad de vida en las épocas más calurosas del año, pero a su vez pueden suponer un riesgo para nuestra salud si son utilizados de modo incorrecto o con una intensidad inadecuada. La legislación laboral vigente en esta materia indica que las temperaturas y las humedades extremas deben evitarse en los lugares de trabajo, así como los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire molestas.

LO QUE DEBES SABER…
  • La temperatura: lo ideal es que esté entre 24 y 26ºC
  • El mantenimiento: es importante limpiar los aparatos, sobre todo los filtros, ya que pueden acumular gérmenes u otras sustancias.
  • Riesgos del uso incorrecto: resfriados, cefaleas, contracturas, inflamación de garganta…
¿Cuál es la temperatura idónea?

Se recomienda el uso de aire acondicionado en verano, manteniendo una temperatura entre 24 y 26ºC, en el domicilio o en el lugar de trabajo; las normativas actuales recomiendan una temperatura no inferior a los 26ºC en locales de usos administrativos, comerciales, culturales, de ocio y estaciones de transporte, para ahorrar energía y reducir el consumo energético innecesario. En general, se considera que una temperatura inferior a los 24ºC no es confortable. Igualmente, se recomienda en los lugares de trabajo mantener la temperatura constante, promocionar la ingestión de líquidos y reducir el consumo de cafeína y alcohol. En bastantes ocasiones el uso de ventiladores es suficiente y su rendimiento energético es adecuado.

Riesgos para la salud

Los filtros y otras partes de los aparatos de aire acondicionado pueden acumular gérmenes u otras sustancias que podrían causar molestias o enfermedades; los componentes deben ser revisados periódicamente y es necesario realizar el mantenimiento oportuno para prevenir enfermedades y molestias. En general se considera adecuado realizar un estudio de temperatura y el mantenimiento de los aparatos una vez al año o una vez cada dos años.

El uso incorrecto de aparatos de aire acondicionado o los aparatos con un mantenimiento inadecuado pueden propiciar en verano la aparición de resfriados, inflamaciones de garganta y de nariz, asma, infecciones respiratorias, contracturas musculares, cefaleas, etc. Los frecuentes y bruscos cambios de temperatura al entrar y salir repetidamente de las oficinas o locales refrigerados hacia/desde la calle pueden también producir las mismas molestias y enfermedades con mucha frecuencia.

Mejor prevenir

Para prevenir molestias y enfermedades se considera especialmente importante que el flujo de aire procedente de los aparatos de aire acondicionado no quede enfocado directamente al cuerpo, en especial durante las horas de sueño. Para aquellas personas que tengan un aparato de aire acondicionado en el dormitorio, se recomienda desconectar el aparato durante la noche. En las noches de más calor, se recomienda mantener encendido el aparato de aire acondicionado situado en otra habitación, y las puertas de comunicación abiertas para que la temperatura se mantenga agradable sin que el flujo de aire directo incida directamente sobre la persona en las horas de sueño. 
 

Razones sostenibles

Los aparatos de refrigeración deberían ser instalados en lugares con poca irradiación solar y con una buena circulación de aire. De igual modo, el uso inadecuado de estos aparatos puede suponer un enorme gasto energético y económico; la recomendación general es la de mantener una temperatura constante de 26ºC, y mantenerlos apagados cuando no haya nadie en la estancia o en el edificio.

Se calcula que pasar de un termostato regulado a 21ºC a una temperatura de 26ºC reduce el consumo casi a la mitad en el caso de aparatos de locales individuales o domésticos.

En los lugares y edificios en que sea posible, la ventilación natural es siempre preferible al uso de aire acondicionado excepto en los días de máximo calor. Se recomienda también, para reducir la necesidad de climatización y el consumo energético, vestir con ropa adecuada, fresca y ligera, y usar toldos, cortinas y persianas en las ventanas de los edificios. Igualmente, se aconseja cerrar correctamente las puertas y ventanas en los períodos en que los aparatos de climatización estén funcionando para aumentar su rendimiento y reducir la exigencia energética para mantener la temperatura.

Del mismo modo, es recomendable colocar en lugar apropiado los termostatos y programar los horarios de encendido y apagado y utilizar climatizadores de alto rendimiento energético (clase A).

¿SABÍAS QUE…?

Se calcula que los aires acondicionados están detrás de la mitad de las bajas laborales y absentismos en verano y producen alrededor del 40% de las consultas de atención primaria en los meses de calor.

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Dra. Elisabeth Herrero
Dr. Jordi Esquirol
Especialistas en Medicina Familiar y Preventiva
Médicos Colaboradores de Advance Medical