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Gastos médicos en caso de accidente con un seguro a terceros

asistencia de lesiones en un hospital
De acuerdo a la ley, todos los vehículos deben estar asegurados, como mínimo, con una póliza de responsabilidad civil obligatoria para poder circular. El hecho de no cumplir esta norma está sancionado con una multa que oscila entre 601 y 3.005 euros, junto con la inmovilización del vehículo. A partir de ahí, se pueden contratar coberturas más completas, donde cobra una especial importancia la mayor o menor protección en caso de sufrir lesiones por un accidente de tráfico, tanto en el conductor como en el resto de ocupantes. 
 
Es importante considerar que el seguro no solo ampara los desperfectos que se ocasionen en el coche, sino que sobre todo cubre los daños a nivel personal. Cuando se opta por una póliza a terceros, además de la responsabilidad civil obligatoria que cubre las lesiones y los daños materiales ocasionados a terceras personas, conviene comprobar que el seguro del conductor también está incluido. Esta cobertura ofrece una indemnización por fallecimiento e invalidez permanente, así como asistencia sanitaria al conductor, entre otras garantías. 
 

El coste sanitario de las lesiones por accidente de tráfico 

Lejos de lo que se tiende a pensar, los gastos médicos que se originan en la asistencia de las lesiones de un accidentado no corren a cargo de la Seguridad Social. Este organismo únicamente se encarga de garantizar la atención sanitaria precisa y todos los costes que se derivan de la misma son facturados a la compañía de seguros del responsable del accidente para que proceda a su abono. 
 
Por ello, cuando tiene lugar un accidente de circulación con víctimas, el personal del hospital entrega un formulario a las personas involucradas para cumplimentarlo con sus datos personales y la información de la póliza. Este es uno de los motivos fundamentales por el que es tan necesario asegurar el vehículo con la cobertura de responsabilidad civil obligatoria, que además de cubrir a las personas del otro coche implicado, también protege a los ocupantes que viajen con el conductor
 
De lo anterior se desprende que la responsabilidad civil no contempla al conductor del vehículo que haya sido el responsable del siniestro. En caso de no contar con la cobertura de seguro del conductor, este no podrá reclamar ninguna indemnización a la compañía por las lesiones sufridas. Esta garantía adicional incluye los gastos médicos por la asistencia sanitaria propia hasta el límite económico y temporal que se establezca en el contrato. 
 
En caso de no ser responsable del accidente de circulación, se deben reclamar todos los gastos ocasionados a la compañía de seguros del vehículo culpable. Sin embargo, cuando la responsabilidad recae sobre uno mismo, es la propia aseguradora la que debe responder a través de la cobertura de suscripción obligatoria, sin perjuicio de que esta pueda ejercer el derecho de repetición contra el asegurado en determinados supuestos. 
 
Por último, el conductor debe tener en cuenta que las compañías aseguradoras establecen una serie de exclusiones en el seguro obligatorio de acuerdo a la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. Entre ellas se encuentran los daños y perjuicios ocasionados por las lesiones o fallecimiento del conductor del vehículo causante del accidente, los daños provocados durante la circulación si el vehículo hubiera sido robado o cuando el conductor carezca de permiso de conducir.
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