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Legislación para coches eléctricos en Europa

coche eléctrico conectado a un punto de recarga aparcado en una calle con otros vehículos

Aunque es cierto que aún falta camino por recorrer en el perfeccionamiento de los vehículos eléctricos, estos modelos se presentan como el futuro de la conducción. Un futuro que esperemos no tarde mucho en llegar y que poco a poco, los coches de gasolina y diésel vayan dando paso a otros que se muevan con energías menos contaminantes, tanto para el planeta como para sus habitantes.

Los coches 100% eléctricos son ya una realidad y por ello, la Unión Europea se ha puesto manos a la obra para sacar a la luz diferentes normas que normalicen, y al mismo tiempo potencien, el uso de estos vehículos ecológicos.

Hace algunos años que desde Europa marcaron unos objetivos bastante exigentes a los fabricantes de coches en cuanto a la reducción de emisiones. Está previsto que para el año 2020, el límite máximo de contaminación sea de 95 gramos de CO2 por kilómetro. Esta medida beneficia enormemente a los coches que se desplazan a través de energía eléctrica, ya que se recompensará a los modelos más respetuosos y se impondrán sanciones a los que superen dicha cifra. 

Normativa europea que afecta a los coches eléctricos 

Con el objetivo de promover un mayor uso de los vehículos sostenibles, la Unión Europea ha puesto en marcha una iniciativa para que los fabricantes de coches dispongan en el año 2025 de un 25% de cuota mínima de modelos eléctricos e híbridos entre su flota. Al mismo tiempo, la legislación que impulsa los coches eléctricos, también ha establecido la prohibición de los motores de combustión para el año 2035. 

Aunque estas medidas son positivas, lo cierto es que se han tomado a demasiado largo plazo y con total probabilidad para cuando lleguen dichas fechas, los fabricantes ya se habrán amoldado a los nuevos tiempos y habrán cambiado su modus operandis.

Por otro lado, para incentivar la fabricación de coches eléctricos, la Comisión Europea ha fijado una norma que permitirá a los fabricantes que saquen al mercado un mayor número de vehículos eléctricos, saltarse hasta en un 5% el límite establecido en cuanto a reducciones de emisiones de CO2 en el resto de sus modelos de combustión.

Pero además de iniciativas que presionan a los fabricantes, éstos también recibirán apoyo por parte de la Unión Europea para innovación y desarrollo tecnológico de nuevas baterías que proporcionen una mayor autonomía.

Las medidas por parte de la comunidad europea también atañen a la creación de más puntos de recarga gracias a la financiación. La idea consiste en habilitar los parkings públicos, así como las viviendas de nueva construcción, para poder cargar los coches eléctricos con total comodidad.

Sobre el silencio que caracteriza a los modelos eléctricos, hace algunos años que se pronunció Europa. Según se prevé, los coches que se fabriquen a partir de 2019 deberán emitir un mínimo de ruido durante su circulación con el objetivo de incrementar la seguridad vial.

El objetivo de toda esta legislación europea que afecta a los coches eléctricos es realizar un cambio de paradigma sin que afecte demasiado al sector y al mismo tiempo, los motores sostenibles vayan ganando cada vez más protagonismo.

En España está previsto que tarde o temprano salgan a la luz diferentes subvenciones que ayuden a los usuarios en la compra de un coche eléctrico. Sin embargo, por el momento parece que el terreno está siendo conquistado por los coches híbridos que combinan un motor de combustión y otro eléctrico, dado que ofrecen la posibilidad de viajar a cualquier parte sin miedo de que se agote la batería y no se encuentre ningún punto de recarga cercano.

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