Skip to Content

Los coches más recomendables para una autoescuela

persona en un coche aprendiendo a conducir
Elegir un coche de autoescuela no es una decisión que se deba tomar a la ligera, ya que su uso será continuado por multitud de conductores que no cuentan con ninguna experiencia al volante. Debido a la conducción inexperta, es primordial que estos vehículos sean, sobre todo, resistentes para evitar averías a la primera de cambio y que no requieran un mantenimiento demasiado complejo. 
 
Otro aspecto que influye en la compra es la fiabilidad para no comprometer la seguridad de los alumnos durante las clases, sin dejar a un lado el confort, tanto en el habitáculo como durante la conducción. Hay que tener en cuenta que los profesores y los conductores noveles pasan largas horas en estos coches, por lo que es necesario que sean lo más cómodos posible. Por otro lado, aunque pueda parecer que el diseño juega un papel secundario, en la práctica es interesante utilizarlo dentro de la estrategia de ventas. 
 

Principales modelos de coches de autoescuela 

Entre los vehículos más vendidos destinados a formar a conductores se encuentran el Peugeot 208, el Renault Clio, el Volkswagen Golf, el Citroën C3 o el Dacia Sandero. Aunque todos ellos se caracterizan por su tamaño contenido, las autoescuelas también se suelen decantar por otros coches, como por ejemplo el Renault Mégane y el Renault Captur.
 
Los modelos utilitarios y compactos son los que lideran el ranking, aunque el segmento de SUV urbanos cada vez está alcanzando un mayor protagonismo. Tanto unos como otros responden a la perfección a las mayores necesidades de manejabilidad, adaptabilidad a diferentes tipos de conducción y prestaciones básicas que contribuyen a generar una óptima experiencia de conducción en los noveles. No hay que olvidar que los alumnos están sometidos a una fuerte presión en las clases, por lo que es necesario que el vehículo se pueda manejar de un modo mucho más sencillo que en condiciones normales.
 

Características más demandas 

Además de lo que hemos comentado hasta ahora, también cabe resaltar otros aspectos que se consideran importantes en los coches de autoescuela
 
  • Potencia: la gran mayoría de los motores de estos vehículos tienen alrededor de 100 CV, aunque con 80 CV sería más que suficiente. Casi todos los trayectos se realizan por el entorno urbano, excepto en contadas ocasiones en que se sale a la autovía o a carreteras interurbanas. Además, es preferible no sobrepasar esta potencia para que los conductores inexpertos puedan controlar en todo momento el coche. 
  • Combustible: a pesar de que la movilidad eléctrica es cada vez más una realidad, los coches de autoescuela continúan funcionando en gran medida gracias al diésel. En comparación con los modelos de gasolina, éstos son mucho más difíciles de conducir por el mayor control del embrague que exige y que deriva en que el coche se cale con más frecuencia. Del mismo modo, el consumo es más contenido en un modelo diésel teniendo en cuenta el número de kilómetros que se recorren con estos vehículos. 
  • Cambio: aunque en el mercado se pueden encontrar diferentes modelos de cambio automático, obviamente lo más aconsejable es elegir uno de cambio manual para que los alumnos aprendan a conducir de la manera tradicional. 
  • Puertas: este aspecto responde en gran medida a la necesidad de comodidad en los coches de autoescuela. Por ello, lo más aconsejable es que tengan 4 o 5 puertas para permitir que los alumnos puedan ir subiendo y bajando sin perder demasiado tiempo y sin molestar al resto. 
Back to top