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Pasos a seguir si tenemos un accidente en el extranjero

Una mujer observa la parte trasera de un coche
En líneas generales, la mayoría sabemos cómo actuar en caso de siniestro dentro de nuestras fronteras. El procedimiento es sencillo: no perder la calma, verificar la existencia de heridos y, en su caso, avisar a las autoridades competentes, rellenar el parte de accidentes, informar a nuestra aseguradora de lo ocurrido y, posteriormente, proceder a la reparación o indemnización que requiera la situación.
 
Pero, ¿qué ocurre si sufrimos un accidente en el extranjero? El hecho de encontrarnos en otro país no implica que nuestros derechos y garantías queden anulados, pero conviene tener en cuenta ciertos aspectos que nos ayudarán a llevarlo todo bien atado desde el país de origen, minimizando así las molestias que surgen en este tipo de incidentes.
 
La forma de proceder ante un accidente en el extranjero es similar a como lo haríamos  en el nuestro, pero dependerá de si el país de destino tiene Carta Verde o no.
 

Accidente en un país con Carta Verde

Los pasos a seguir en caso de sufrir un accidente en un país de la Unión Europea con Carta Verde son:
 
1. Toma los datos
 
Lo primero será rellenar el Parte de Accidentes Europeo, un documento estándar que poseen todos los países de la Unión. Debe reflejar cómo se produjo el accidente y quién fue el causante del mismo. Además, es requisito indispensable que esté firmado por las dos partes. Anota todos los datos que te puedan servir en caso de que surja algún inconveniente cuando regreses a España, tales como matrícula, modelo y marca de los vehículos implicados, el número de Carta Verde o cuáles son sus compañías aseguradoras. 
 
Si en la toma de datos tienes algún problema, no dudes en contactar con la autoridad competente para que te ayude en la redacción del parte o instruya el correspondiente atestado.
 
2. Ponte en contacto con tu aseguradora
 
Informa de lo sucedido a tu compañía de seguros para que te indique cómo proceder en el caso de que necesites asistencia médica o que tu coche tenga que ser reparado como consecuencia del siniestro. 
 
Debes tener en cuenta que la Carta Verde garantiza la Responsabilidad Civil Obligatoria, es decir, los daños causados a terceros, pero no al conductor. Por eso, antes de salir al extranjero, conviene contratar un seguro de coche adicional más amplio que cubra también al conductor.
 
Será la compañía del vehículo responsable la que tenga que asumir los gastos derivados del accidente.
 
3. Presenta la reclamación
 
Una vez en España, inicia los trámites para presentar la reclamación pertinente. Puede hacerse por vía judicial o ante la aseguradora responsable, pero en ambos casos es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado.
 
La compañía extranjera deberá responder o presentar una oferta en el plazo máximo de tres meses. 
 
En cuanto a las indemnizaciones, la UE establece una cobertura máxima por daños personales de un millón de euros por víctima y cinco millones por siniestro. El máximo por daños materiales se establece en un millón de euros por accidente.
 

Si el país no tiene Carta Verde

Si sufrimos un accidente en un país extranjero que no pertenece a la Unión Europea y que no tiene Carta Verde, el desenlace del proceso se regirá en todo momento por la legislación del país. En este caso, debes acudir al Consulado Español o ponerte en contacto con tu seguradora para que te informen sobre el procedimiento a seguir. 
 

¿Qué es la Carta Verde? 

Se trata de un documento certificado que garantiza que el vehículo en cuestión procede de uno de los países que forman el Convenio Multilateral de Garantía y que está asegurado con, al menos, la Responsabilidad Civil Obligatoria, es decir, el seguro mínimo y obligatorio por ley. 
 
Antes de salir de viaje, debemos informarnos de si nuestro seguro incluye, también en el extranjero, las coberturas que no están contempladas en la Responsabilidad Civil, tales como robo o rotura de cristales. En muchos casos, pagando un suplemento podemos extender las coberturas para estar protegidos más allá de nuestras fronteras, eso sí, siempre y cuando nuestra compañía esté de acuerdo. 
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