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¿Por qué deben ir los niños a contramarcha?

hombre colocando a un niño en una sillita en el sentido contrario a la marcha
La normativa vigente establece que se deben utilizar sillas infantiles que estén homologadas y que se adapten a la talla y peso de los niños. Además, para que éstos viajen seguros, el Reglamento fija que se deben instalar siguiendo las instrucciones del fabricante. 
 
A partir de ahí, ¿cuál es la mejor posición para colocar la sillita?, ¿en el sentido de la marcha o en el contrario? Si nos fijamos de nuevo en la ley, no se recoge ningún punto que determine cuál es la orientación en la que se tiene que instalar una silla infantil, sino que simplemente alude a la prohibición de ubicarla en el asiento del copiloto, orientada hacia atrás, cuando esté activado el airbag frontal. 
 
Debido a este vacío legal, lo que suele ocurrir en la mayoría de los casos es que los padres colocan la sillita en el sentido inverso a la marcha cuando se trata del grupo 0 y 0+. Sin embargo, a partir de ahí muchos modelos ya están diseñados para instalarse en la dirección de la marcha. 
 
Según las conclusiones de varios estudios realizados en situaciones de accidentes, es primordial llevar al niño en el sentido contrario de la marcha el mayor tiempo posible, como mínimo hasta que cumpla los dos años. 
 

Llevar a los niños en la dirección contraria a la marcha es más seguro 

En caso de accidente de tráfico frontal, si el niño va sentado en el sentido inverso, se reducen hasta en un 75% las posibilidades de sufrir lesiones graves. En esta posición, la columna vertebral del menor está mucho más protegida que en la situación contraria donde debido al impacto, la cabeza del niño se desplazaría hacia delante provocando daños irreversibles, como parálisis o la muerte. 
 
Cuando la sillita se coloca en la posición contraria a la marcha, el movimiento que realiza el cuello en estos casos es menor y la fuerza del golpe se distribuye entre la espalda, la cabeza y el cuello del niño. 
 
Hay que tener en cuenta que los huesos y las diferentes partes del pequeño aún no están desarrollados por completo, por lo que cualquier golpe puede desencadenar graves consecuencias. Aportar un extra de protección a los niños durante los desplazamientos sólo conlleva un pequeño gesto que consiste en colocar su sillita de tal forma que en caso de sufrir un accidente, no se produzcan tensiones más altas en su cuello y espalda.  
 

¿Qué hacer para que los niños vayan totalmente seguros? 

  • Es de vital importancia que la sillita infantil esté bien instalada, ya que de lo contrario será como si el pequeño no llevara ningún elemento de retención. 
  • Independientemente de la distancia del trayecto que vayamos a recorrer con el vehículo, siempre es obligatorio sentar al pequeño en su correspondiente silla. 
  • Al colocar al niño en la silla infantil es recomendable comprobar si existen espacios entre el arnés y su cuerpo para ajustarlo si fuera preciso.  
  • Antes de decantarse por un modelo de silla u otro es aconsejable verificar que cuenta con la homologación europea pertinente y además, consultar los informes sobre pruebas de seguridad realizadas en la misma. 
Además del peligro que supone para los más pequeños no llevar el sistema de retención infantil adecuado, también implica la retirada de 3 puntos del carnet de conducir y una sanción de 200 euros. Dado que con la seguridad de los niños no se juega, también conviene contar con un seguro de coche que incluya las coberturas más completas y que mejor se adapten a cada familia. 
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