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Medidas de seguridad para conducir en una tormenta

tormenta en carretera
Aunque conducir con rayos y relámpagos no es peligroso, sí que es necesario saber qué hacer en caso de una tormenta, ya que las condiciones de la vía por la que vayamos circulando cambiarán y hay que estar preparados para saber adaptarse a las nuevas circunstancias.
 
En el caso de que se trate de una tormenta con lluvia, si la precipitación es tan intensa que los limpiaparabrisas no pueden despejar el agua del cristal y la visibilidad es escasa, lo más recomendable es pararse en un área de servicio o en un lugar seguro fuera de la circulación. Es preferible detenerse unos minutos hasta que el chaparrón amaine, antes que continuar conduciendo a ciegas con el peligro que ello implica. 
 
Del mismo modo, cuando llueve muy fuerte, también es habitual que se formen charcos de agua en la carretera, lo que puede provocar que el coche haga aquaplaning. Para no perder el control del vehículo, es sumamente importante reducir la velocidad y estar muy atento a la vía, así como llevar los neumáticos en buen estado siempre. 
 
No olvides que si la tormenta está acompañada de granizo, cuando éstos son muy grandes, los daños que provocan en las lunas o en la carrocería son motivo para llevar el coche al taller. En esta situación, lo más recomendable es parar en un lugar cubierto hasta que pase la avalancha. 
 
A pesar de que los relámpagos son las partes de una tormenta que más suele asustarnos, lo cierto es que aunque un coche puede ser el objetivo de un rayo, con poca probabilidad, si aparcamos dentro de un garaje, no correremos ningún peligro. Al igual que los aviones o los trenes, los coches también están preparados para reconducir la electricidad y conseguir que se descargue en el suelo. Sin embargo, si se trata de un coche descapotable, la capota de estos modelos no suelen ofrecer la misma protección que otro cerrado. 
 

Consejos para conducir con tormenta

Si la tormenta se produce mientras estamos circulando por un núcleo urbano no provocará mayores complicaciones para la conducción, excepto cuando el chaparrón de agua llegue a inundar las calles. No obstante, si viajamos por una carretera, es preciso saber qué hacer en caso de una tormenta: 
 
- Disminuir la velocidad y conducir con los 5 sentidos puestos en la vía. 
 
- Cerrar las ventanillas y apagar la radio. 
 
- Si fuera necesario, parar el coche por completo en un lugar seguro donde no haya ríos o riachuelos cerca y alejado de vallas metálicas o líneas de la corriente eléctrica. Así, es igual de importante no salir del coche mientras dure la tormenta. 
 
- Antes de emprender el viaje, tanto si sabemos que habrá que conducir bajo situaciones adversas como si no, es aconsejable revisar ciertos elementos del coche, como por ejemplo las luces, el sistema de frenos, los neumáticos o los limpiaparabrisas. 
 
Además de saber qué hacer en caso de una tormenta, conviene evitar en la medida de lo posible la conducción de noche, ya que las condiciones de visibilidad se verán reducidas aún más por la oscuridad. Para evitar sustos indeseados cuando la meteorología se presente implacable, recuerda extremar las precauciones al máximo y contar siempre con un seguro de coche que incluya los servicios precisos que necesites en cualquier momento. 
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