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¿De qué depende el precio del seguro de mi coche?

Como todos sabemos, tener un coche implica la obligación legal de contratar una póliza de seguro, cuya prima oscila en función de diversos factores, uno de los fundamentales son las coberturas que esta nos ofrezca, pero, ¿de qué depende el precio del seguro de mi coche?

El precio de un seguro de coche puede variar según multitud de factores, que abarcan desde los años de experiencia de conducción hasta la gama del vehículo. Todos damos por hecho que la prima de seguro de un coche deportivo sube bastante más que la de uno familiar. Como sucede si hablamos de un conductor estudiante veinteañero en relación con un padre de familia con trabajo estable. Todo ello demuestra el enfoque tan rigurosamente personalizado con el que las compañías trabajan los presupuestos de estas pólizas de seguro. Esta diversificación del precio está sustentada en el magnífico acceso por parte de las compañías, gracias a los avances tecnológicos, datos y estadísticas que les permiten configurar con precisión los perfiles de conductores.

El uso que el conductor que solicita una póliza vaya a dar al coche, de acuerdo con su perfil, es un factor determinante a la hora de saber de qué depende el precio del seguro de mi coche, en tanto que aquellas actividades que implican un elevado número de horas de uso contribuyen a subir la prima, al conllevar mayor riesgo de accidente. Pero no solo influye el aspecto cuantitativo del uso, sino también el cualitativo. Básicamente, la distinción estriba en uso familiar o de ocio, por un lado; o profesional, por otro (obviamente, quien tenga el coche como herramienta de trabajo correrá con mayores gastos de seguro).

El modelo de coche en sí mismo constituye otro factor a tener en cuenta porque intrínsecamente, los hay que entrañan mayor riesgo en comparación con otros. Aquí entran en juego detalles como la potencia (directamente proporcional al riesgo), los accesorios, el peso o el color. Aunque parezca curioso, las estadísticas revelan que los coches de colores fuertes, como amarillo o rojo, tienen mayor siniestralidad.

La ubicación de la vivienda es otro elemento que contribuye a configurar el precio del seguro del coche, porque las aseguradoras ponderan el riesgo y el nivel de delincuencia de la localidad de residencia del titular, así como la siniestralidad de la zona. También introduce sensibles diferencias el formato de localidad (gran ciudad versus hábitat rural). Y, por supuesto, no olvidemos el hecho de disponer o no de plaza de garaje y de qué tipo de garaje hablamos, privado o colectivo, pues de ello depende el nivel de seguridad estimado. Asimismo, la instalación de dispositivos de seguridad adicional ayuda a conseguir algún descuento a la compañía.

Finalmente, todos tenemos un pasado del que no podemos desprendernos, lo que en materia de seguro del coche se traduce en que nuestro historial de siniestralidad pesará bastante cuando pidamos un nuevo seguro a otra compañía.

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