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Seguro de responsabilidad civil extracontractual

Hombre sentado a la mesa señala a un parte concreta e un papel que sostiene una mujer sentada frente a él
Si has llegado a este artículo es porque muy posiblemente necesitas saber qué quiere decir el concepto de responsabilidad civil extracontractual. Si bien es algo bastante técnico y que sólo escucharás en ocasiones si, por ejemplo, te has visto envuelto en un incidente con un tercero, en realidad es sencillo de entender si lo explicamos con ejemplos prácticos.
 
Caso 1: Supongamos que has tenido un accidente de coche
 
Si tienes un accidente de coche y dañas a otro coche, la responsabilidad civil que tienes para con el otro coche y su conductor es la “responsabilidad civil extracontractual”: no hace falta ningún contrato que especifique que has de responder por los daños causados al tercero, puesto que existe una ley que lo indica. Tu responsabilidad civil extracontractual se limita a lo establecido por la ley y con tu seguro a terceros, en principio, estaría cubierta.
 
Ahora bien, supongamos que decides hacerte cargo de más cosas, aparte de las que debes resarcir obligatoriamente según la ley: si firmas un contrato con otra persona que incluye obligaciones para ti, estaríamos hablando de “responsabilidad civil contractual”, dado que no estabas obligado a asumirla, pero así lo decidiste al firmar el contrato.
 
Caso 2: Ahora supongamos que alguien te contrata en su empresa
 
Si cumples tus funciones y tu horario de trabajo, tu jefe tendrá que pagarte lo que hayáis acordado en vuestro contrato laboral; esto es responsabilidad contractual, puesto que ambas partes actuando como personas o instituciones privadas habéis dejado por escrito una serie de acuerdos. Pero, si te ocurre algo en la oficina, un accidente laboral, porque se rompe una silla o se desprende una lámpara, la empresa tendrá que asumir esos daños a tu salud, incluso si no estaban contemplados específicamente en tu contrato de trabajo. Esto sería un caso de responsabilidad civil extracontractual. 
 
Caso 3: Te has mudado a un piso de alquiler
 
Mediante la firma del contrato de arrendamiento has acordado ciertas condiciones con tu casero: le pagarás una cuota en los primeros cinco días de cada mes, no harás grandes reformas sin consultárselo y él por su parte no entrará a tu vivienda sin permiso ni podrá arrendarla a nadie más mientras tú vivas allí y cumplas lo acordado. Todo esto es responsabilidad contractual. Ahora bien, a pesar de las normas vigentes, tú decides llenar tu ventana de flores con maceteros sin sujeción, uno de ellos cae sorpresivamente a la vía y rompe el capó de un coche que estaba aparcado a la altura de tu ventana. La responsabilidad que tienes para con el dueño del coche no estaba escrita en tu contrato de arrendamiento, pero es real y debes asumirla, por lo tanto, es “responsabilidad civil extracontractual”.
 
Como verás, la responsabilidad civil extracontractual es amplia y tiene un campo de actuación muy grande, en contraposición con la responsabilidad contractual que limita su actuación a las relaciones y obligaciones establecidas en una declaración de voluntad particular, ya sea un contrato u oferta unilateral, entre otros.
 
Existen legalmente diferenciadas dos tipos de responsabilidades civiles extracontractuales dependiendo del tipo de norma legal o infracción que se haya trasgredido y que haya causado daños materiales o personales a terceros.
 
• Responsabilidad civil extracontractual delictual o penal.
 
Como adelanta su nombre, la responsabilidad extracontractual penal está relacionada con la comisión de delitos, se trata de acciones no accidentales o abstractas, sino acciones tipificadas como delitos en el ordenamiento jurídico vigente. 
 
Cuando una persona comete una acción penal o delictual (robo, por ejemplo) y como consecuencia causa un daño –material o personal-  a un tercero, la responsabilidad civil que se deriva de este tipo de actuaciones es del tipo extracontractual delictual o penal.
 
• Responsabilidad civil extracontractual cuasi-delictual o no dolosa.
 
No todas las acciones que tienen como resultados daños a terceros están tipificadas legalmente como delitos; aun así, el autor de este tipo de acciones tiene siempre una responsabilidad civil y debe resarcir el daño causado a otro. En los casos de acciones no penadas legalmente, se entiende que la responsabilidad civil derivada es del tipo extracontractual cuasi delictual o no dolosa.
 
La Responsabilidad civil extracontractual cuasi-delictual o no dolosa suele ser menos grave, pero no siempre es así y las consecuencias pueden ser igual o más importantes que en los casos de delitos, por lo que reparar este tipo de daños puede ser muy costoso e incluir el pago de importantes indemnizaciones económicas.
 
Si contratas un seguro de responsabilidad civil, por ejemplo, un seguro de coches a terceros, la compañía aseguradora que elijas cubrirá tu responsabilidad civil extracontractual de acuerdo a los límites y condiciones que se especifiquen en el contrato de póliza firmado. Se incluye cualquier tipo de infracción legal general. La gran variedad de seguros de responsabilidad civil hace necesario que contrates uno de acuerdo a tus necesidades y actividad, en caso de ser un seguro para una empresa, profesional o trabajador por cuenta propia.
 
La protección del patrimonio personal y/o empresarial es la función principal de un seguro de responsabilidad extracontractual que cubre daños materiales y personales a terceros: ¿Cómo protege un seguro de responsabilidad civil extracontractual tu dinero?
 
  1. Los daños causados a terceros siempre deben asumirse y repararse, al margen de la obligación moral, existe la legal que hace que esta obligación sea ineludible por parte de una persona. 
  2. Nadie puede evadirse de su responsabilidad civil, pero si puede traspasar esa responsabilidad a una compañía aseguradora, protegiendo así sus bienes y patrimonio.
  3. La reparación de daños puede hacerse en naturaleza, pero lo más común es que se haga por medio de indemnizaciones económicas por perjuicios y/o con el pago de equivalentes al daño material y/o personal causado.
  4. En el caso de no existir seguro de responsabilidad civil, el responsable tendrá que responder con su patrimonio personal y/ empresarial, según el caso.
  5. Junto con las indemnizaciones resultantes, los más habitual –revisa que tu contrato de seguro lo incluya- es que la compañía también se encargue de asumir las costas de los juicios y todos aquellos gastos que se deriven del proceso judicial que suele derivarse de un reclamación de responsabilidad civil por parte de un damnificado.
 
Todo seguro de responsabilidad civil incluirá la cobertura por responsabilidad extracontractual, salvo que se indique lo contrario de forma específica; sin embargo, según el tipo de póliza que suscribas, la responsabilidad civil estará referida al objeto de ese contrato para responder de forma específica y puntual a tus necesidades y a la causa concreta o situación por la que has contratado el seguro. 
 
Los contratos de seguro pueden incluir las diferentes coberturas por responsabilidad civil concreta que precises. Por lo tanto, si te interesa contar con otras coberturas de responsabilidad civil específicas - como la patronal o la de productos-. Es importante que lo consultes con la compañía aseguradora para que te ofrezca un producto exclusivo y específico para tu caso y situación que sea útil y práctico en su momento, protegiendo tu patrimonio y evitándote problemas y muchas pérdidas de tiempo.
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