Skip to Content

Cómo cancelar mi seguro de decesos

cancelar seguro decesos

Uno de los gastos de los que la naturaleza humana nos hace a todos partícipes es el relacionado con el tratamiento que nuestros familiares den a nuestro cuerpo ya difunto. Para evitar el brusco varapalo económico que supone tal contingencia, el seguro de decesos es una modalidad cuya contratación busca liberar a los familiares de los trámites y gastos del fallecimiento del asegurado, dotado de unas coberturas que descargan la responsabilidad a la compañía aseguradora. Pero, ¿cómo cancelar mi seguro de decesos? 

Es un clásico en muchas familias la situación de estar pagando, casi por inercia, una póliza de seguro de decesos contratado muchos años atrás por un antepasado a veces fallecido. Debemos saber que, para contar con sus coberturas, no es obligatorio seguir pagando. Así pues, la cancelación funciona de idéntica manera que en otras clases de seguros: comunicación escrita, preferentemente con acuse de recibo por parte del asegurado a la compañía, con, al menos, 2 meses de antelación al vencimiento. Para anular un seguro de decesos, tendremos que contar con el período de vigencia de la póliza que, en todos los casos, es renovable anualmente, lo que obliga a esperar su vencimiento para llevar a la práctica la cancelación. 

Si no estamos conformes con nuestro seguro, bien por las coberturas que nos ofrece o, sencillamente, por no querer seguir costeando los importes mensuales de la póliza, podemos cancelarlo a sabiendas de que, en tales circunstancias, dejamos a nuestra familia expuesta a afrontar la integridad de los costes que genere nuestro fallecimiento. Sin duda, es una medida que debemos sopesar bien y, si se trata de abaratar la prima, quizá nos convenga, antes de la cancelación, recurrir a un comparador de condiciones con las que trabajan las principales aseguradoras este tipo de seguro. Una vez tomada la decisión, es importante saber cómo cancelar mi seguro de decesos.

A la hora de cancelar un seguro de decesos no podemos dejar de lado el carácter tan singular de este tipo de pólizas, que aportan una cobertura finalista de la que, al contrario de lo que sucede con otras modalidades, como coche o salud, son sus beneficiarios terceras personas y no el propio asegurado. Ello hace posible que, a la finalización de la cobertura, todo el montante de capital aportado a lo largo del tiempo se difumine sin haber disfrutado de ninguna garantía, pues la mayoría de las compañías no reintegran el importe acumulado hasta ese momento o lo hacen de una forma muy restrictiva.

Pero es un hecho que, si nos atenemos a la legalidad, las compañías de seguros, por orden de la Dirección General de Seguros, deben acumular la llamada provisión matemática para poder satisfacer, en caso de cancelación, el derecho del tomador a recibir la diferencia entre las primas pagadas, por encima del riesgo soportado y la prima de riesgo consumida. 

En definitiva, la cancelación del seguro de decesos es una decisión relevante que requiere asesoramiento técnico, pero tomada la decisión, es importante conocer los pasos a seguir y saber cómo cancelar mi seguro de decesos y las coberturas que éste lleva asociadas.

Back to top