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¿Quién puede contratar un seguro de decesos?

Los seguros de decesos pueden convertirse en un producto indispensable a ciertas edades y según la situación de nuestros seres queridos, ya que incluyen coberturas que les protegen, sobre todo, ante los gastos que se pueden originar a partir de nuestro fallecimiento. De hecho, sus garantías más importantes cubren los gastos del entierro y los trámites burocráticos relacionados. Pero, ¿quién puede contratar un seguro de decesos y qué características tienen este tipo de pólizas?

Todos podemos contratar un seguro de decesos aunque, generalmente, cuanto mayores seamos, mayor será la prima final, ya que el riesgo que asume la compañía es más elevado. Sin embargo, dependiendo del tipo de producto elegido puede existir una edad límite de contratación, que puede estar establecida entre los 65, 70 u 80 años, entre otras. U otras modalidades que pueden contratarse a cualquier edad, ya que se basan en el pago de una prima única en un momento determinado. 

Antes de decidirte por un seguro de decesos debes tener en cuenta, por lo tanto, quién puede contratar un seguro de decesos, que edad tienes y comparar las coberturas y la prima que te ofrecen las compañías para elegir el producto que mejor se adapte a tus circunstancias y a las de tus seres queridos. Entre las coberturas más importantes que pueden formar parte de una póliza de decesos se incluyen el servicio de incineración a inhumación, el servicio de tanatorio, organización del sepelio, gastos extraordinarios médico legales, servicios de orientación jurídica, tramitación de documentos o la atención psicológica para los seres queridos que lo necesiten. 

Por otro lado, ¿quién puede contratar un seguro de decesos? Pueden disponer de las garantías de este tipo de pólizas los residentes extranjeros que vivan en España. Así, incluye la repatriación al aeropuerto internacional más cercano a su localidad, servicio de tanatorio de forma opcional, un billete de avión ida y vuelta para un acompañante, servicios de orientación jurídica y la gestión de servicios de deceso, así como garantías opcionales para que el asegurado pueda adaptar su póliza a sus necesidades y a las de su familia. 

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