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¿Cómo son los préstamos para hacer reformas en casa?

Reformas en casa
Aun así, las reformas no son únicamente asunto de compradores; también es común que los vendedores, buscando revalorizar la vivienda, decidan reformarla antes de lanzarla al mercado.
 
Lo cierto es que las reformas varían mucho en precio según lo que deseemos. No es lo mismo cambiar la bañera por un plato de ducha que instalar una barra americana o tirar un tabique para lograr más espacio. 
 
A menos que tengamos el capital disponible para afrontarlas reformas, lo normal es solicitar un préstamo para reformar una vivienda. Estos créditos tienen unas condiciones muy similares a las de los préstamos personales, con un interés que variarán según la entidad financiera pero que suele estar entre un 5 y un 8%.
 
El motivo es que, aunque existen préstamos enfocados directamente a las reformas, pocas entidades los ofrecen específicamente y usan la fórmula más frecuente de un crédito personal. 
 
Como hemos visto ya, las reformas pueden variar ad infinitum en sus objetivos y los planes que tengan quienes las van a acarrear. También es importante recordar que, a menudo, las reformas se complican y se extienden en el tiempo más de lo que se había previsto.
 
Por ello, siempre es importante tener el plan bien detallado de lo que se pretende hacer con el hogar; si la reforma es intensiva y nos imposibilitará el uso de la casa hasta su finalización, contar con otro lugar donde vivir; tener el presupuesto detallado y bien entendido; y reservar ‘fondos extra’ para cualquier imprevisto que pueda surgir.
 
Por ello, en vez de solicitar un préstamo por el valor de la reforma, es recomendable pedir más fondos (sin pasarse, que son tentadores y los intereses se cobran) en nuestro crédito. 
 

Margen de maniobra

Así, las entidades financieras suelen otorgar créditos que van de los 300 a los 75.000 euros en función del estatus laboral, la vinculación del cliente con el banco y muchos otros factores, que determinarán su aprobación o no.
 
El plazo para devolver uno de estos créditos suele ser, como un préstamo normal, entre los cinco u ocho años, aunque éstos son negociables y varían en función de los números que presentemos al banco. Como siempre, es aconsejable ir a las oficinas con los deberes hechos.
 
Algunos créditos asumen la posibilidad de contar con períodos de carencia, que flexibilizan el pago, pero encarecen los créditos. 
 
Si hablamos de las comisiones de apertura, de cancelación o de estudio, hay que tener en cuenta que siempre encarecerán el crédito, sin embargo, es complicado evitarlas, ya que suelen estar asociadas a la mayoría de los préstamos con trámites y gestiones.
 
Las comisiones de apertura suelen suponer entre el 1 y el 1,5% de la cantidad solicitada, con importes mínimos que pueden ir de los 60 a los 100 euros. Si se es autónomo, es posible que se solicite la contratación de otro servicio del banco, como una tarjeta de crédito o un seguro gestionado por ellos.
 
Por ello, es importante saber cuánto nos va a costar reformar nuestro hogar y estudiar las opciones que nos ofrecen las diferentes entidades, para poder decantarnos por la más ventajosa y la que más se ajuste a nuestra capacidad de devolver el préstamo. Los créditos tras la crisis han visto su popularidad reducida, pero son instrumentos necesarios para poder hacer frente a gastos grandes.
 
Según los datos del Observatorio Cetelem, un 23,3% de los encuestados afirmó que durante 2017 tenían reformas previstas en casa, un 3% más que en 2015. Primavera es el momento más habitual para hacer reformas en casa, pero como ya hemos mencionado, es preferible planificarlos con antelación.
 
Un 21% de las personas que reformaron sus hogares en 2016 lo hicieron solicitando un crédito. Las ofertas de préstamos varían mucho y hay entidades como Caixa Guissona, Unicaja o Caixa Ontinyent que tienen su propia oferta enfocada a las reformas.
 
Algunas, curiosamente, varían sus tasas de intereses en la eficiencia energética de la casa (cuanto más eficiente sea tras la reforma, menos intereses pagaremos).
 
Los préstamos y créditos para reformar nuestra casa son, sin duda, una de las mejores inversiones que podemos realizar, no solo para venderla posteriormente, sino también para hacernos sentir cómodos en lo que se convertirá en nuestro hogar.
 
Las reformas no tienen que ser vistas como un asunto que cause ansiedad y quebraderos de cabeza, sino como una oportunidad para dar rienda suelta a nuestra imaginación, copiar nuestras tendencias favoritas en portales de decoración, diseño interior y arquitectura.  
 
Y recordad que, tanto antes de la reforma como después, los Seguros de Hogar MAPFRE ofrecen un amplio abanico de coberturas tanto para el continente (el edificio físico), como el contenido de nuestro hogar. Por si las reformas acaban causando cualquier problema con nuestra vivienda. Así podremos estar tranquilos y dedicarnos a lo que es verdaderamente divertido de las reformas: expresar nuestra creatividad.
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