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Cómo calcular el presupuesto para mantener una casa

Mano de hombre sosteniendo la maqueta de una casa.
El mantenimiento de una casa incluye una serie de gastos que van más allá del pago de la hipoteca. A esta cifra, hay que sumar los impuestos aparejados a la vivienda, el importe de la póliza de hogar, así como los gastos de los servicios que tengamos contratados: agua, luz, gas, teléfono, etc. 
 
Comprar una casa es, por tanto, una decisión financiera importante que no conviene tomar a la ligera. Lo mejor, es calcular todos los gastos para saber cuál va a ser la cantidad real que vamos a tener que pagar todos los meses. Hacer un presupuesto es la forma más sencilla de establecer prioridades y de planificar un modelo de ahorro que nos permita vivir con cierta holgura.
 

Cómo incluir el mantenimiento de la casa en el presupuesto familiar

Dado que el pago de la mayoría de los recibos se realiza cada mes, conviene diseñar un presupuesto con vista mensual. En él, deben figurar los siguientes apartados:
 
  • Ingresos: Incluye el ahorro del que ya dispones y todos los ingresos mensuales que tengas, como la nómina, pero también otros más puntuales, como premios, inversiones, comisiones, etc. Divídelos en ingresos fijos (sueldo neto mensual) y variables (horas extra, regalos...).
  • Gastos: Una buena hoja de gastos será la clave del éxito del presupuesto. Debes hacer tantas categorías como sean necesarias según tu forma de vida. Por ejemplo, si eres un amante de la nieve, tendrás que incluir el gasto en material, alojamiento, etc. Divide también en gastos fijos (hipoteca, facturas...) y variables (una escapada, seguros anuales, un regalo...). 
 
Esta planificación te mostrará sobre el papel qué cantidad de tu nómina puedes ahorrar, o qué partidas son las que se llevan más dinero. Así, podrás realizar cambios según tus necesidades para reducir gastos y conseguir ahorrar. Lo ideal es emplear el método 50/20/30, que consiste en destinar el 50 por ciento de tu sueldo a los gastos fijos; el 20 por ciento, al ahorro; y el 30 restante, a los gastos personales, como ropa, viajes, ocio, etc.
 

Mantenimiento de la casa: ¿cuánto supone?

A la hora de elaborar tu presupuesto, debes tener claro qué gastos conlleva el mantenimiento de la vivienda. En general, estos son los pagos que debemos asumir, cuya cantidad dependerá de la ciudad en la que se viva o de la vivienda elegida:
 
Impuestos aparejados a la vivienda:
  • IBI. El Impuesto sobre Bienes e Inmuebles se paga al Ayuntamiento. Éstos pueden fijar sus propias cuotas, siempre entre el 0,4 y el 1,1 por ciento del valor catastral de la vivienda. Recuerda que la plaza de garaje también paga IBI. 
  • Tasa de Basuras. Al tratarse de una tasa, los Ayuntamientos no pueden sacar beneficios de ella, por lo que nunca puede superar el precio total del servicio de recogida de residuos. Hay en ciertas ciudades en las que se ha eliminado, como Madrid. 
  • Tasa del Agua. Este pago te da derecho a disfrutar del agua potable, pero solo se cobra en las zonas en las que el agua es un bien escaso. En muchas ocasiones es la comunidad de vecinos la que asume este pago. 
 
Otros gastos anuales:
 
  • Seguro de hogar: Solo es obligatorio contratar el seguro de incendios, aunque la realidad es que contar con una póliza más extensa supone, a la larga, un ahorro, ya que repara y soluciona los percances que puedan surgir dentro de la vivienda. 
  • Reparaciones varias: No hay que dejar a un lado los gastos de mantenimiento originados por el desgaste de la casa. Muebles rotos, paredes con grietas, electrodomésticos estropeados o cañerías en mal estado son solo algunos de los percances que podemos encontrar en la vivienda con el paso del tiempo. Y hay que repararlos, con el desembolso económico que supone.
 
Gastos mensuales:
 
  • Hipoteca: Todos los meses hay que pagar la deuda contraída con el banco que, en muchos casos, es el gasto más elevado del presupuesto.
  • Suministros: Los servicios de gas, agua, luz, calefacción, teléfono o electricidad son imprescindibles. La cantidad depende del tipo de vivienda y el tiempo que se haga uso de ellos. 
  • Comunidad de propietarios: Su pago es obligatorio, ya que con esta cantidad se hace frente a los gastos de la comunidad, como servicios de conserjería o limpieza, reparaciones, arreglos, etc.
 
Tener casa no es barato y lleva aparejado una serie de gastos, pero con una buena planificación se puede reservar una cantidad, por pequeña que sea, para el ahorro. 
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