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Clave para invertir en turismo rural

fachada con ventanas de madera
El autoempleo en el sector del turismo rural es una idea en la que piensan multitud de personas que viven el estrés de las grandes ciudades. Vender el piso, dejar el trabajo y escaparse a un pueblo tranquilo es para muchos un plan ideal, ya que un estilo de vida más natural es muy atrayente para quienes se sienten quemados del día a día en la urbe. Sin embargo, este cambio implica aportar el capital necesario para crear una casa rural que consiga posicionarse en el ranking de las mejores y dirigir la propia actividad haciendo frente a una gran competencia. 
 
Existen numerosas razones que animan a emprender en este tipo de negocio, sobre todo porque aún no ha llegado a su punto de saturación y la demanda de este tipo de alojamientos es creciente por parte de un alto porcentaje de turistas. No obstante, para conseguir importantes beneficios es necesario realizar una buena gestión y tener en cuenta algunos aspectos tanto antes de poner en práctica el proyecto como después. 
 

Claves para obtener rentabilidad a través del turismo rural 

  • Para materializar la idea del autoempleo en una casa rural es preciso analizar las opciones que existen para entrar en este negocio. Existe la posibilidad de comprar una casa antigua y rehabilitarla aprovechando algunos elementos para aportar un toque especial o bien, construir la vivienda desde cero. En la mayoría de las ocasiones suele prevalecer la primera vía, ya que permite explotar al máximo el potencial de lo que fue en su día el inmueble. 
  • La proximidad a un gran núcleo de población es un punto positivo que atrae a un mayor número de visitas. Además de buscar la tranquilidad de la naturaleza, quienes demandan este tipo de turismo también suelen estar interesados en hacer otro tipo de actividades que les puede ofrecer un pueblo cercano. 
  • Además de la ubicación, es imprescindible invertir en una casa rural que cuente con varias habitaciones, ofrezca todos los servicios necesarios en cuanto a alojamiento y comidas, y la casa sea confortable
  • Antes de decantarse por una zona en concreto, es interesante informarse sobre las ayudas públicas que se conceden al turismo rural en algunas áreas y que reducen de forma considerable la inversión inicial. Asimismo, también es aconsejable realizar un estudio de mercado sobre cuáles son los pueblos donde las casas tienen un precio más bajo. En cualquier caso, aventurarse en un negocio de este tipo siempre tiene un coste inferior al que pueda tener cualquier otro en una gran ciudad. 
  • No hay que perder de vista las posibles sinergias que se puedan crear con otros negocios que se encuentren alrededor. Tomando como base la economía colaborativa, de esta forma se pueden ofrecer servicios añadidos a los clientes como por ejemplo realizar un taller de quesos, rutas de senderismo, etc. 
  • Para que una casa rural funcione es fundamental invertir en comunicación online a través de redes sociales, página web, blog y, sobre todo, estar presente en todas las páginas online de búsqueda de alojamiento. Además del boca a boca, ésta es la forma más eficaz de conseguir clientes, sin olvidar fijar precios que sean competitivos y lanzar ofertas en las temporadas bajas con una menor afluencia de turistas. 
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