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Reformas y reparaciones, ¿por dónde empezar?

pareja viendo una carta de colores en una habitación con una escalera
Las reformas y reparaciones en el hogar son uno de los procesos más temidos para gran parte de la población, ya que conseguir estar satisfecho con el resultado es a menudo casi imposible. Sin embargo, con el paso del tiempo, en las viviendas van apareciendo desperfectos que, aunque algunos no suponen problemas mayores, conllevan a que sea necesario ponerse manos a la obra. 
 
No obstante, si en tu casa tienes la sensación de que algo no termina de convencerte o algún sistema no funciona adecuadamente, es conveniente realizar los arreglos que sean precisos para que todas las estancias del inmueble cumplan con su función y contribuyan al disfrute de la vivienda. Además, contar con la ayuda de un grupo de profesionales competentes puede servirte para identificar los puntos que se pueden mejorar y solventar los daños que resulten peligrosos. 
 

Pasos previos a una reforma o reparación 

  • Adentrarse en la reforma o reparación de una casa es un proceso complejo que no se suele realizar con demasiada frecuencia. Por ello, es conveniente empezar valorando el estado real de la vivienda y analizando las necesidades concretas de cada espacio. Cuando empieza a aparecer la idea de realizar una obra, también es necesario considerar la antigüedad del inmueble, ya que si supera los 40 años, probablemente sea el momento de incluir ciertos estándares de calidad o sustituir los materiales de la estructura. 
  • Si la renovación del hogar conlleva la reestructuración de las distintas estancias, es fundamental enumerar los cambios y establecer prioridades para saber exactamente lo que es imprescindible y ajustarse al máximo al presupuesto. Así, puedes plantearte algunas cuestiones como cuántas habitaciones necesitas, si cuentas con el suficiente espacio para guardar cosas, si ha llegado el momento de sustituir la bañera por un plato de ducha, si es conveniente cambiar la disposición de la cocina, etc. 
  • Tómate el tiempo necesario para encontrar los profesionales que te ofrezcan la suficiente confianza y plenas garantías de seguridad y duración de las mejoras. Para ello, si cuentas con un seguro de hogar, puedes recurrir al servicio que las compañías aseguradoras ponen a disposición de sus clientes para realizar cualquier tipo de trabajo a unas tarifas especiales. 
  • En función de las reformas o reparaciones que vayas a acometer en la casa, será necesario solicitar algunas licencias al ayuntamiento correspondiente. Por norma general, en las obras pequeñas no es necesario cumplir este requisito, aunque en cualquier caso conviene informarse al respecto. Asimismo, no olvides también contar con el permiso de la comunidad de vecinos, sobre todo si la obra atañe a algún elemento común. 
  • Algunos cambios en la vivienda no requieren realizar grandes obras, por lo que antes de iniciar los trabajos es importante informarse sobre los diferentes métodos que existen en la actualidad para dar un nuevo aire a tu hogar sin tener que desembolsar grandes cantidades y sin apenas molestias. 
  • Es bastante habitual que las reformas y reparaciones se alarguen más allá del tiempo estipulado. Aunque es importante establecer unos plazos para disponer de la vivienda en perfectas condiciones cuanto antes, también se debe intentar ser algo flexible, siendo consciente de la complejidad que tienen algunas tareas para lograr el resultado esperado. 
  • Otro punto significativo es solicitar a la empresa de reformas un presupuesto o cualquier otro documento formal donde se recojan los trabajos que se van a llevar a cabo y algún tipo de garantía en caso de que se produzcan futuros problemas. En el supuesto de que sea necesario pagar una parte de la factura por adelantado, conviene que la misma no supere el 40% del total. A medida que se vaya avanzando la obra o al finalizar se abona el resto si no es preciso realizar ninguna reclamación. 
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