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Tipos de cerrojos para la puerta principal

mano introduciendo una llave en una cerradura multipunto
A lo largo de la vida, en más de una ocasión será necesario cambiar una cerradura, bien porque la anterior se haya estropeado o debido a un cambio de domicilio. Ante esta situación, es posible que surjan dudas sobre qué tipo de cerrojo para la puerta es más aconsejable comprar. 
 
Dado que la entrada principal tiene una importancia superior en la protección de la vivienda, conviene no tomar esta decisión a la ligera. Aunque el diseño y la estructura de la puerta es un valor fundamental en la seguridad, la cerradura también juega un papel importante para garantizar un conjunto de calidad. 
 

¿Qué tipo de cerrojo para puertas elegir? 

  • Cerraduras de sobreponer: se trata del tipo de cerrojo para puertas exteriores que se utilizaba habitualmente. Debido a su diseño, gran parte del mecanismo queda a la vista en la parte de fuera y no resultan totalmente seguras por sí mismas. Para evitar la entrada de personas ajenas simplemente forzando el pasador es preciso instalar otras medidas complementarias. 
  • Cerraduras multipunto: a diferencia de los anteriores, estos cerrojos ofrecen un mayor nivel de seguridad gracias a los diferentes puntos de anclaje que alberga, cuyo número puede variar entre 3 y 5 según el modelo elegido. Esta cerradura se fija al marco y se utiliza habitualmente en puertas blindadas o macizas. Debido a su diseño es bastante complicado utilizar la técnica del apalancamiento para forzar la entrada. 
  • Cerraduras cilíndricas: aunque en ocasiones estas cerraduras se instalan en las puertas exteriores, lo más común es verlas en el acceso a las habitaciones, el baño o la cocina. Como su nombre indica, tienen forma de cilindro y únicamente se pueden abrir o cerrar introduciendo su llave concreta. En la actualidad, estos cerrojos se han modernizado y ya es posible encontrarlos con tecnología antibumping para evitar que los ladrones rompan el sistema. 
  • Cerraduras tubulares: este tipo de cerrojo para puertas se asemeja bastante a un picaporte. Se identifican fácilmente porque se pueden cerrar desde el interior simplemente pulsando un botón o moviendo un interruptor. Al igual que en el caso anterior, las cerraduras tubulares se suelen colocar en las habitaciones o baños, así como en las puertas de entrada trasera.
  • Cerraduras digitales: los avances tecnológicos han llegado también a las puertas de las viviendas y gracias a ello, hoy en día es posible asegurar una casa con los cerrojos digitales. De esta forma es posible abrir y cerrar automáticamente una puerta utilizando diferentes sistemas, como por ejemplo una tarjeta, un mando a distancia, un código o una huella dactilar. Sin duda son uno de los modelos más seguros que existen actualmente. 
  • Cerraduras invisibles: esta modalidad de cerraduras para puertas se sitúa en el pódium de la protección. Aunque hace relativamente poco tiempo que se han empezado a utilizar, sus resultados son extraordinarios. Desde el exterior de la puerta es imposible ver ningún indicio de este cerrojo, ya que se instalan en el interior y se activan a través de un mando. Para no comprometer la seguridad, los códigos están automatizados para que se actualicen cada cierto tiempo y evitar así que otras personas puedan descifrarlo.  
 
En función de las necesidades de cada vivienda y el lugar donde esté ubicada es aconsejable decantarse por un tipo de cerrojo para puertas más o menos protector. No obstante, conviene no relajarse con la seguridad de la casa y para ello se pueden instalar dos mecanismos de cerraduras, así como contar con un seguro de hogar que incluya la cobertura de robo dentro del inmueble. 
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