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Trucos para reformas: evita que se retrasen

reforma de una casa
A la hora de adquirir una casa, lo más común es decantarse por un inmueble antiguo en lugar de otro de nueva construcción para hacer una reforma integral. A pesar de ello, las obras también están a la orden del día en cualquier vivienda para mejorar su aspecto y habitabilidad después de que hayan transcurrido algunos años desde la última renovación. En estos casos es importante considerar algunos trucos para reformas para evitar ciertos sobresaltos, tanto durante como después de las mismas. 
 

Los mejores trucos para reformar una casa 

En el momento de iniciar este tipo de trabajos en una casa, aparece inmediatamente el miedo a que se retrasen demasiado o que los resultados no sean los esperados. Ya que existen bastantes posibilidades de que estos riesgos se hagan realidad, una de las recomendaciones más importantes es solicitar, junto al presupuesto, un contrato donde se fijen los plazos de cada tarea y que incluya, además, un punto sobre penalización en el caso de producirse posibles retrasos. 
 
El mejor truco para que una reforma no se retrase es obligar a la empresa de construcción a cumplir los tiempos de la obra, tanto de inicio como de finalización. En este sentido se debe respetar un cierto margen por si surgiera algún imprevisto durante el transcurso. Asimismo, hay que evitar pagar todo el importe por adelantado; en su lugar se puede entregar al principio un 30%, otro porcentaje moderado durante la fase intermedia y el resto cuando hayan transcurrido unas semanas desde que se terminó el trabajo. 
 
Por otro lado, en ciertas ocasiones los retrasos también se producen por no contar con las licencias adecuadas. En este sentido es fundamental notificar previamente el tipo de obra al ayuntamiento para que emita el permiso correspondiente. No hay que olvidar que en el caso de que se vayan a reformar elementos estructurales del edificio o se trate de una obra de gran envergadura, también se necesita un proyecto firmado por un arquitecto. Para evitar sobresaltos, lo idóneo es contar con toda la documentación legal antes de empezar la reforma.
 

¿Qué hacer si no funcionan estos consejos?  

En el supuesto de no quedar conforme con el resultado de la reforma después de haber aplicado los trucos anteriores, se puede reclamar a la empresa constructora que no se ha cumplido con lo acordado en el contrato firmado por ambas partes. Por ello es tan importante contar con un justificante por escrito de las condiciones de la obra, ya que constituye la única prueba que tiene el cliente para exigir responsabilidades. 
 
Si la empresa se niega a responder ante cualquier circunstancia, el Código Civil en el artículo 1.101 establece que: “quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas”. 
 
Así, es posible acudir a la vía judicial para defender los derechos propios como consecuencia de una obra realizada fuera del plazo pactado o con un resultado defectuoso. Según el caso, es posible obtener una compensación económica por los daños ocasionados e incluso la devolución de las cantidades abonadas a la compañía. Para justificar la situación, normalmente es necesario presentar un informe pericial donde se reflejen las diferencias entre lo que se especificaba en el contrato de obra y lo que realmente haya resultado. 
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