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¿Contrato seguro de hogar o seguro multirriesgo?

Familia de papel junto a casa y coche bajo manos humanas
Sentirse en casa se consigue con la casa adecuada, los muebles que te gustan, la compañía apropiada (o la soledad deseada) y una total ausencia de preocupaciones, algo que en parte se consigue cuando contratas un buen seguro de hogar.
 
Podemos tener la seguridad de que gestionamos bien nuestro inmueble y de que nada malo podría pasar, pero ¿qué ocurre cuando no estamos en casa? ¿Podemos poner la mano en el fuego por nuestros electrodomésticos o confiar en que nunca se produzca un fallo eléctrico? 
 
Por eso, hay varias opciones para asegurar tu hogar. 
 
- El seguro por daños, regulado en el Artículo 10 del Real Decreto 716/2009, de 24 de abril, es obligatorio para todas las viviendas que cuenten con hipoteca. Cubre tan solo en caso de incendio o ante daños por elementos naturales y se realiza por el valor catastral del inmueble. Es el mínimo, el seguro de hogar básico por antonomasia. 
- El seguro multirriesgo presenta muchas más coberturas, tanto de contenido (lo que hay dentro de casa) como de continente (suelos, paredes, techo, estructuras) y por supuesto, frente a riesgos de responsabilidad civil. Para que queden recogidos en la póliza, hay que incluirlos fehacientemente en las coberturas. Este segmento de pólizas ha evolucionado mucho en los últimos años. Por ejemplo, ya es posible incluir consolas, teléfonos móviles o incluso a tu mascota en el seguro de hogar.
- El seguro todo riesgo es una innovadora fórmula que no todas las aseguradoras ofrecen. Incluye todo lo que esté dentro de la vivienda o que ocurra dentro de la misma, a menos que se excluya a propósito y por escrito. 
 
Algunas coberturas y ventajas tipo en un seguro multirriesgo:
 
- Defensa jurídica, en caso de que haya que reclamar daños originados por terceros sobre nuestros bienes. 
- Robo, hurto o atraco en nuestro domicilio o en las inmediaciones de nuestro domicilio (según las condiciones de cada póliza). 
- Responsabilidad Civil, por daños que podamos provocar a vecinos, por ejemplo por una gotera, ajenos a la comunidad, si se cayese una maceta de nuestro balcón, o como consecuencia de la acción de nuestras mascotas. 
- Daños por agua, fontanería o albañilería, o por fuego, humo u explosión. Con sus correspondientes gastos de extinción y arreglo. 
- Consecuencias de una subida o un fallo de tensión, caída de rayo o anormal corriente eléctrica. 
- Rotura de ítems recogidos en el contenido del hogar, como una vitrocerámica o los cristales. 
- Fenómenos atmosféricos.
- Daños originados por actos vandálicos.
 
Consejos para contratar un seguro de hogar
 
Lo primero tiene que ser informarse y comparar sin prisas. Actualmente, en internet es posible tanto recabar información de primera mano, consiguiendo que nos llamen gratis solo rellenando un pequeño formulario, como acceder a toda clase de coberturas, obteniendo una visión de la prima bastante aproximada a la realidad.
 
No debemos olvidarnos que las aseguradoras se basan en la llamada Regla Proporcional, por la que un asegurado recibirá una indemnización en caso de accidente proporcional a lo que ha pagado de prima. 
 
¿Por qué recordamos eso? Porque muchos usuarios, ante la posibilidad de ahorro anual, estiman necesario reducir las coberturas de su seguro en función del valor de su casa. Es decir, si yo solo protejo la mitad del valor de mi vivienda, en caso de accidente recibiré la mitad de la indemnización. 
 
Ante esa realidad, mejor prevenir que lamentar. Informémonos, tomémonos nuestro tiempo para preguntar, cotejar y asegurar. 
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