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¿Qué es un seguro de responsabilidad civil de hogar?

Operario arreglando un techo
En cualquier tipo de seguro la responsabilidad civil es la encargada de cubrir los daños que el asegurado le cause a terceros. En el caso del seguro del hogar, permite que no le tengas que pagar, por ejemplo, a tu vecino de abajo si por una avería tuya o un accidente doméstico, como mojarle el techo de su casa.
 
La cobertura por responsabilidad civil en tu seguro del hogar es la que hace posible que tu compañía aseguradora solvente el problema que le has provocado a  tu vecino de manera integral, pagando todas las facturas de reparación y sin que tú tengas que desembolsar ni un euro ni perder nada de tiempo en este posible conflicto vecinal.
 
Los seguros de hogar son recomendables, y la cobertura de responsabilidad civil debe estar incluida como mínimo para garantizar una regulación y una convivencia pacífica. Vivir en comunidad –dentro de un edificio de vecinos-  y no contar con seguro de hogar que cubra la responsabilidad civil no parece muy buena idea y seguro que es la opción más costosa económicamente, ya que tendrás que pagar de tu bolsillo los daños que de manera accidental puedas causar a cualquiera de tus vecinos.
 
Un seguro de responsabilidad civil incluido en una póliza de seguro del hogar se presenta como la mejor respuesta a cualquier eventualidad que se de en tu vivienda y afecte a otras casas o personas. Para valorar en su justa medida la utilidad e importancia de la responsabilidad civil aplicada al seguro del hogar, es importante que sepas con claridad a qué se refieren las aseguradoras cuando hablan de daños materiales causados. Este tipo de seguros cubre los daños a terceros que sean ocasionados, tanto por la vivienda asegurada en sí, como los causados por los propios habitantes de la casa.
 
1. Daños materiales
 
Los objetos, partes de otras viviendas y todos los elementos que dañes tú o tu casa –responsabilidad inmobiliaria- serán repuestos con cargo a tu seguro o en su caso, restaurados o arreglados de forma completa para que luzcan de igual manera que antes de que se produjera el siniestro de daños a terceros. Esto incluye paredes, techos y suelos; pero también otros elementos decorativos como espejos, muebles o sanitarios, por ejemplo, siempre que su rotura o desperfecto hayan sido causados de forma directa por ti o tu casa.
 
2. Daños personales
 
Los daños de carácter personal son aquellos en los que están involucradas personas como agentes activos –causantes del daño- o como sujetos pasivos –victimas del daño-. Este tipo de incidentes también está cubierto por la responsabilidad civil en un seguro de hogar. Como norma general, se incluyen los actos que puedan provocar tanto el titular del seguro como sus familiares –responsabilidad familiar-  y/o habitantes de la casa en general. 
 
La experiencia demuestra que la cobertura por responsabilidad civil es de las más utilizadas a diario por los asegurados, ya que los episodios de daños a terceros relacionados con una vivienda son bastante frecuentes tanto en su vertiente material como en la personal.
 
Aunque no tengas vecinos ten en cuenta que el seguro de responsabilidad civil sigue siendo muy útil y recomendable para tu hogar, ya que la definición de daños a terceros no se refiere sólo a las personas que viven en tu edificio, sino que se extiende a cualquiera. Por ejemplo, un peatón que pasa por debajo de tu terraza y se le cae una de tus macetas encima. Es un caso recurrente, real y el seguro de responsabilidad civil es clave para que no tengas que asumir importantes gastos económicos en indemnizaciones y cobertura de daños.
 
La razón de ser de un seguro de responsabilidad civil dentro de una póliza de hogar es cubrir los daños a terceros, por lo general, la responsabilidad familiar y la inmobiliaria suele formar parte de esta responsabilidad civil. Pero ten en cuenta que partiendo de esta base puedes encontrar diferentes limitaciones según el tipo de póliza que contrates, pero también ampliaciones de la cobertura que merece la pena que valores y conozcas.
 
• Hay aseguradoras que de manera explícita cubren dentro del seguro de responsabilidad civil todos los gastos que pueden derivarse de este tipo de daños tanto materiales como personales como pueden ser  indemnizaciones, fianzas y costes judiciales.
 
• Los daños causados por el propio uso de la vivienda asegurada y los que ocasionen los elementos comunes del edificio donde está ubicada tu vivienda en caso de pertenecer a un edificio de casa, también se incluyen.
 
• Si estás haciendo obras en tu casa y siempre que cuentes con todos los permisos legales para ejecutarla, los daños que pudieran generarse a consecuencia de la reforma también están cubiertos por el seguro de responsabilidad civil.
 
• En el caso de los inquilinos –alquilados- que suscriben un seguro de hogar a título personal quedarían cubiertos frente al propietario de la casa, cuando produzcan un siniestro accidental.
 
Las grandes excepciones de todo seguro de responsabilidad civil aplicado a la vivienda son las imprudencias y todos los hechos que se produzcan a posta, es decir, de forma consciente. Con esta excepción, la cobertura por responsabilidad civil incluida en tu seguro de hogar es una asistencia muy recomendable y de uso cotidiano por lo que es esencial contar con ella. 
 
Un último detalle: como toda cobertura, también la responsabilidad civil está asegurada por una cantidad concreta, expresada en la póliza, ten en cuenta que si esta cuantía económica es muy ajustada, puede que cuando sea necesario no sea suficiente para cubrir los daños que hayas ocasionado y entonces,  tendrás que pagar de tu bolsillo, todo lo que supere la cantidad asegurada. Antes de firmar una póliza demasiado barata, comprueba este detalle que puede salirte muy caro a corto plazo.
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