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¿Se puede asegurar una casa de alquiler?

mano entregando unas llaves a una pareja en una vivienda
Aunque en España sigue existiendo un pensamiento generalizado que se decanta por la compra de viviendas antes que por el alquiler, lo cierto es que en los últimos años, debido a la situación del mercado laboral, los arrendamientos se han disparado en gran medida. Si no hay capital suficiente para adquirir una casa, la solución pasa por alquilar una. 
 
En este sentido conviene aclarar que el inquilino es el responsable de mantener la casa en perfectas condiciones, tal como estaba en un primer momento cuando entró a vivir. Aun así, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece que corresponde al arrendador realizar las reparaciones que sean precisas para que la vivienda tenga las condiciones de habitabilidad necesarias, excepto cuando los daños hayan sido ocasionados por el inquilino. 
 
Pero, ¿qué pasa si el arrendatario deja de pagar el alquiler? Ante esta situación, el mejor seguro para una casa de alquiler con el que puede contar el dueño es un seguro de protección de alquileres. Con este tipo de pólizas quedan cubiertas todas las preocupaciones del propietario respecto al pago de las mensualidades, el estado de la vivienda o asistencia judicial en el caso de que fuera necesario.  
 

¿Cómo funcionan los seguros para proteger una casa de alquiler? 

Hasta hace relativamente poco tiempo, la forma que tenían los propietarios de viviendas arrendadas de asegurarse el pago del alquiler era solicitar a los inquilinos un aval bancario. Sin embargo, cada vez están más extendidos los seguros de protección de alquileres para hacer frente a las posibilidades de impago, entre otro tipo de situaciones de riesgo. 
 
Por norma general, el dueño de la vivienda alquilada es quien se encarga de pagar esta póliza para proteger las posibles situaciones e incidentes relacionados con el inquilino.  
 
Una de las coberturas más interesantes de estos seguros es la garantía que ofrece la compañía aseguradora de abonar las rentas en caso de que se produzca el impago. A la hora de contratar la póliza, se establecen los límites máximos que asumirá el seguro, ya sea en cantidad o en mensualidades, así como el periodo de carencia. 
 
Como coberturas adicionales, el propietario también se puede beneficiar de un servicio de defensa jurídica para solventar los conflictos que existan con el inquilino, incluidos los casos de desahucio. Asimismo, esta modalidad de seguros que protegen las casas de alquiler cubren los desperfectos que haya ocasionado el arrendatario en la vivienda como consecuencia de actos vandálicos o aquellas reparaciones que necesiten una solución urgente. 
 
En cualquier caso, la inclusión de estos servicios dependerá del tipo de seguro. Para conocer en qué casos la aseguradora abonará la indemnización, por ejemplo en los casos de impago de las, será necesario consultar las condiciones particulares de la póliza, ya que es muy probable que tenga que existir una resolución judicial firme que justifique la situación. En la mayoría de las ocasiones, este seguro no se hace cargo de los atrasos en el pago de varios meses. 
 
En definitiva, si te estás planteando alquilar un inmueble que tienes disponible pero no utilizas, estos seguros para la casa de alquiler suponen una buena alternativa para proteger tus intereses, sobre todo cuando los inquilinos no pertenecen al círculo más cercano. 
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