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Un buen casco puede salvar tu vida

motorista sujetando un casco
Además de para evitar multas de tráfico, el casco también sirve para salvar la vida de quienes se desplazan en moto en caso de tener un percance. Pero, ¿cómo saber cuáles son los cascos más seguros? Dada la gran variedad de modelos que encontramos actualmente en el mercado, es fácil hacerse un lío entre las diferentes características de cada uno, algo que puede llevar a que no elijamos el casco que mejor se adapte a nuestras necesidades. 
Para ello, la organización se encarga de analizar cuáles son los cascos más seguros de moto. A través de una serie de pruebas de seguridad que miden diferentes tipos de impactos, establece una guía con los modelos homologados más fiables que suponen una garantía de seguridad para el motorista
En cuanto a las tipologías, los cascos de moto se pueden dividir en integrales, modulares, trail y off-road. A la hora de decantarnos por uno u otro, habrá que tener en cuenta el tipo de moto que conducimos y el nivel de protección que estamos buscando. 
 

Consejos para elegir el casco más seguro 

Algunos aspectos que hay que tener en cuenta para escoger el casco que más protección nos ofrezca son los siguientes: 
  • Homologación: que un casco esté homologado significa que ha pasado una serie de pruebas mínimas para comprobar su resistencia a los impactos. Los cascos homologados se identifican porque llevan una etiqueta con la letra E y un número. 
  • Fecha de caducidad: con el paso de los años, los cascos tienden a deteriorarse. Por este motivo, si el casco es de policarbonato, conviene renovarlo cada 5 años. 
  • Talla: al igual que cuando llevamos otra prenda, el casco también debe ser de nuestra talla. Este elemento debe ajustarse a la perfección a la cabeza, por lo que si notamos que nos presiona demasiado o que queda muy espacioso, tendremos que probarnos otra talla. En el caso de que el casco nos quede grande, su función de seguridad quedará limitada, ya que al sufrir un accidente, lo más probable es que se desajuste. 
  • Seguridad: aunque existen diferentes tipos en el mercado, debemos intentar dejar a un lado la estética y fijarnos en los cascos integrales para movernos con una mayor protección. En cualquier caso, el modelo de casco que elijamos debe proteger toda la cabeza. 
  • Resistencia: conviene informarse de cuáles son los materiales más resistentes de los que puede estar fabricado un casco. Por norma general, las fibras suelen dar excelentes resultados de resistencia, aunque su precio es más elevado que otros materiales. 
  • Cierre: lo ideal es que el casco cuente con un sistema de seguridad de doble anilla que evite que el casco se desprenda en caso de accidente. 
  • Peso: además de ser una cuestión de comodidad, por razones de seguridad no es conveniente que el casco pese más de 1,4 kilos. 
  • Ventilación: este punto se hace aún más importante durante los meses de verano. Si el casco cuenta con unos canales de ventilación adecuados, evitaremos pasar calor durante los desplazamientos. Del mismo modo, también es importante que el casco tenga un sistema anti vaho para prevenir que la visera se empañe y perdamos visibilidad en carretera. 
El casco más seguro será tu inseparable compañero en los viajes que realices sobre dos ruedas, al igual que un seguro de moto que te proteja en las situaciones más imprevistas.
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