Skip to Content

¿Es legal tener una serpiente doméstica en España?

serpiente sobre una piedra
El hecho de tener una serpiente doméstica puede verse desde una perspectiva excéntrica o desde otro plano más preocupante. Aunque en los últimos años estas mascotas exóticas en las viviendas ya no constituyen ningún motivo de asombro, desde algunos círculos se habla del peligro que supone tanto para el bienestar de los animales como para el equilibrio ecológico. 
 
Más allá de la adopción de los convencionales animales de compañía, como los perros y los gatos, en el caso de las mascotas exóticas, las gestiones más comunes son las adquisiciones donde en muchas ocasiones se pone en entredicho la legalidad de las condiciones en las que llegan a España. En la actualidad no sólo es posible tener una serpiente en casa, sino que los cerdos vietnamitas, los camaleones, las tortugas, etc., también forman parte de muchas familias. 
 

¿Qué regulación aplica en España sobre mascotas exóticas? 

Antes de lanzarse a adquirir una serpiente doméstica es importante informarse con detalle sobre todas sus necesidades para valorar si realmente tendrá los cuidados que se merece. Además, conviene saber qué animales se pueden tener como mascota sin infringir las normas españolas. 
 
En nuestro país, existe un catálogo vigente donde se recogen las especies exóticas que está prohibido tener porque se consideran invasoras. Dentro de este listado se encuentran reptiles, anfibios, aves, etc., y está disponible en la web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Por lo tanto, los amantes de las serpientes deben consultar la lista de especies prohibidas antes de adquirir una, tanto para disfrutar del animal de acuerdo a la legalidad como para que su tenencia no suponga una amenaza para la diversidad biológica. 
 
Fuera de las especies que no se pueden tener como mascotas, es relativamente sencillo poseer un animal exótico, ya que por norma general no es necesario contar con ningún permiso especial, excepto en el caso de los animales que se consideran peligrosos, como por ejemplo una boa o una pitón. No obstante, la normativa obliga a los dueños de las serpientes domésticas a tener un documento donde se especifique cuál es el origen del animal, así como una factura de compra o cualquier otro papel que justifique cómo se ha realizado la posesión. 
 

Serpientes domésticas y el convenio CITES 

CITES es el Convenio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre que establece una diferenciación entre grupos de especies para determinar la documentación que se necesita al tenerlas: 
 
  • Si la mascota se importa desde un país de la comunidad europea, tan solo es necesario poseer un certificado de movimiento o traslado, junto con un certificado veterinario de origen. 
  • En el caso de que la serpiente doméstica se importe de un país extracomunitario, es obligatorio un documento aduanero, una factura proforma y superar la inspección de los responsables de CITES. 
  • Cuando el animal se importa desde un país no adherido a CITES, además de los documentos del caso anterior, también se exige un escrito firmado por una autoridad administrativa del país de origen reconocida por CITES. 
 
Además de cumplir con la burocracia que corresponda en cada caso, tener una serpiente en casa es una gran responsabilidad. Sobre todo, hay que procurar una vigilancia extrema para evitar que el animal se escape, proporcionarle una alimentación adecuada, habilitar un recinto lo suficientemente espacioso y cómodo, y atender a los comportamientos extraños que pueden ser el indicio de una enfermedad o derivar en una actitud agresiva. 
Back to top