Skip to Content

Vacunas de perros obligatorias y opcionales

Mano con guante y jeringuilla junto a un perro y dos niños
Cuando se tiene un perro, se adquiere el compromiso de cuidarlo. Y este cuidado no debe reducirse, exclusivamente, a procurarle alimentos y ejercicio físico para que esté sano, sino que hay que administrarle también las vacunas necesarias para prevenir que contraigan enfermedades graves, pero ¿cada cuánto hay que vacunar a un perro?
 

¿Cuándo hay que vacunar a un perro?

En los primeros días de lactancia, los cachorros están inmunizados al recibir en la leche materna lo anticuerpos que necesitan. Con el paso del tiempo, esos anticuerpos desaparecen dejando al cachorro desprotegido. Para salvar este inconveniente, están las vacunas. 
 
Las vacunas ayudan al sistema inmune mientras se encuentra inmaduro, protegiendo a los perros de virus y bacterias y reduciendo el riesgo de infección que, en determinados casos, puede llegar a producir la muerte del animal. Tienen un efecto temporal por lo que deben repetirse periódicamente durante toda la vida de la mascota. 
 
Las vacunas más importantes son las que reciben los cachorros en sus primeros días de vida porque ayudan a proteger el sistema inmunitario. Se comienzan a administrar, generalmente, en la primera visita que se hace al veterinario. Puede tomarse como referencia el siguiente cuadro de vacunaciones, aunque lo más aconsejable es seguir las recomendaciones del veterinario.
 
artículo-Vacunas de perros obligatorias y opcionales-img2
 
 
Cabe recordar que, por norma general, las vacunas no suelen estar incluidas en los seguros para mascotas, ya que se consideran una atención que no ha sido consecuencia de un diagnóstico, sino que es responsabilidad del dueño. No obstante, es conveniente revisar las condiciones de la póliza y verificar qué servicios están incluidos en la cobertura de asistencia veterinaria.
 

Vacunas obligatorias

Las obligatorias (moquillo canino, parvovirosis y rabia) son necesarias para proteger al animal de agentes patógenos. Estas tres enfermedades son altamente peligrosas, ya que pueden poner en peligro la vida del animal. 
 
  • El moquillo es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta el sistema digestivo, respiratorio y nervioso del animal. 
  • La parvovirosis canina afecta sobre todo a los cachorros provocándoles deshidratación por vómitos, fiebre alta y diarreas sanguinolentas. 
  • La rabia, que se contagia por mordida través de la saliva, afecta al sistema nervioso. Puede propagarse a los humanos. Es una enfermedad terminal.
 
Estas vacunas comienzan a administrarse en la etapa de cachorro, a partir de la sexta semana, y hay que tener en cuenta que son imprescindibles si se quiere viajar con la mascota a otros países. 
 

Vacunas opcionales

Respecto a otras vacunas consideradas opcionales hay que advertir que no por ello son menos importantes. La importancia que pueden representar para cada animal depende de varios factores particulares como la edad, el entorno, la constitución, etc. Protegen frente a leptospirosis, parainfluenza, tos de las perreras causadas por bordetella, enfermedad de Lyme, coronavirus y leishmaniosis. 
 
Las vacunas opcionales, se administran generalmente mediante la modalidad de polivalentes, que son una mezcla de varias vacunas en una sola y previenen de varias enfermedades. Existen varios tipos de vacunas polivalentes, clasificadas según sus principales funciones o componentes. Entre los más habituales están los siguientes:
 
  • Pentavalente: contiene las vacunas del moquillo, hepatitis, tos de las perreras, parvovirus y parainfluenza.
  • Hexavalente: además de las vacunas anteriores, contiene la de la leptospirosis y otra cepa de parvovirus.
  • Octovalente: a todas las anteriores hay que sumar otras cepas de leptospirosis, parvovirus, parainfluenza, y coronavirus.
 
Esta clase de vacunas se deben administrar alrededor del primer año del animal, cuando es más grande y está más fuerte.
Back to top