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¿En qué consiste una franquicia en el seguro de mascotas?

Las franquicias, cuya adopción es optativa por parte del asegurado, se encuentran entre las cláusulas de una póliza de seguro y limitan las coberturas. Son habituales en los seguros de responsabilidad civil que se suscriben por tener mascotas. Pero, ¿sabemos en qué consiste una franquicia en el seguro de mascotas?

En general, los seguros con franquicias nos permiten aprovecharnos de coberturas similares. El cambio consiste en que se obtiene un precio más rentable, a cambio de una menor asunción de riesgo por parte de la aseguradora. En el ámbito de las mascotas, los seguros facilitan que puedan recibir los cuidados que necesitan (tratamientos dentales, servicios del veterinario, operativos de búsqueda, en caso de pérdida) y evitan también el pago de facturas demasiado cuantiosas por los daños que puedan ocasionar.

Por otro lado, hemos de recordar que la suscripción de un seguro para nuestra mascota es voluntaria, salvo si tenemos perros especialmente peligrosos, cuyas razas están contenidas en una ley concreta, o residimos en las comunidades autónomas madrileña o vasca.

En el precio de un seguro influye el riesgo que se asume por parte de la compañía. Este precio puede rebajarse si se pacta una franquicia, es decir, una cantidad o porcentaje de dinero que correrá a cargo del asegurado cuando se produzcan los siniestros. A partir de dicha cantidad, visible en el apartado /condiciones particulares/ de la póliza, el seguro afronta el coste.

  • Por ejemplo, para saber en qué consiste una franquicia en el seguro de mascotas, imaginemos que la cobertura de tratamiento dental de nuestro perro tiene una franquicia de 20 euros. En caso de que una factura por estos servicios ascendiera a 50 euros, nosotros pagaríamos 20 euros y de los 30 restantes se haría cargo el seguro. Como regla general, estas franquicias se aplican sobre los primeros euros que se abonan por el siniestro. En este sentido, si el precio a pagar por un supuesto de siniestro fuera inferior al de la franquicia acordada, la compañía de seguros no tendría que hacer frente a ningún desembolso en este aspecto.

  • Sería el caso, por ejemplo, de la fijación de una franquicia por accidente de 300 euros y el pago de una factura de 200 euros relacionada con el siniestro en cuestión. 

Por otro lado, la cifra de la franquicia se aplica a cada siniestro en concreto y no tiene, por lo tanto, carácter anual. Podemos decir que estas franquicias tienen, generalmente, el efecto de reducir la cantidad de siniestros de bajo coste, gracias a que el asegurado adopta medidas de precaución. Por este motivo, si tenemos mascotas que enferman a menudo, esta modalidad no nos compensaría. Por otra parte, cuando se trata de gastos de escasa relevancia, nos conviene pactar una franquicia de porcentaje, ya que podríamos tener que pagar el importe completo. Es precisamente en esto en lo que consiste una franquicia en el seguro de mascotas, que es recomendable contratar.

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