Skip to Content

Si mi mascota se pierde, ¿puedo recurrir al seguro?

Los animales de compañía que conviven con nosotros se convierten en una parte muy importante de la familia y que de pronto desaparezcan por cualquier motivo puede ponernos en una situación en la que no sepamos cómo actuar. Si tienes una póliza destinada al animal puedes plantearte: Si mi mascota se pierde, ¿puedo recurrir al seguro?

Si tienes un seguro para mascotas y de pronto el animal ha desaparecido, porque se haya perdido o porque sospechemos que lo han podido robar, debemos ponernos en contacto con la compañía, además de revisar las coberturas generales y particulares de la póliza, para que nos confirmen a qué tenemos derecho.

Es importante que denuncies el robo ante la autoridad competente para que quede constancia del hecho y que contactes con las protectoras de animales y con la perrera por si han localizado al animal y está bajo su custodia. Además, es posible que la aseguradora te solicite una copia de la denuncia para comenzar con los trámites indemnizatorios. 

Si mi mascota se pierde, ¿puedo recurrir al seguro? Si tenemos contratadas las garantías que cubran la desaparición de nuestro animal de compañía, la compañía puede llegar a cubrir los gastos originados por la búsqueda, como por la inserción de anuncios en prensa o en radio, entre otros. Además, en caso de que se demuestre el robo del animal, el dueño recibirá una indemnización según los límites establecidos en la póliza. 

En este sentido, para facilitar la búsqueda del animal y su localización es muy importante que éste esté bien identificado. La forma más efectiva es a través del microchip que se inserta en el animal, el cual contiene tus datos y los datos del animal para que puedan contactar contigo. 

Además de saber si mi animal se pierde, ¿puedo recurrir al seguro? Es importante estudiar el resto de coberturas que incluyen este tipo de pólizas, como los gastos veterinarios por los accidentes que pueda sufrir tu mascota o una indemnización por muerte del animal por este motivo, así como los gastos de defensa jurídica originados por procesos en los que intervengas como propietario del animal.

Back to top