Skip to Content

Todo sobre los perros potencialmente peligrosos

American Staffordshire Terrier
Desde su domesticación, el perro ha estado ligado al ser humano. Ya fuese en sus tareas de protección del hogar o el ganado o simplemente como los fieles compañeros que han demostrado ser, una y otra vez. Aun así, todavía hay razas de perros que se conocen como “perros potencialmente peligrosos”, o PPP por sus siglas.
 
Lejos quedan ya los días en los que la diferencia entre un perro y un lobo era marginal, aunque muchos todavía tengan el instinto salvaje corriendo por sus venas. Tras millones de años de selección genética, el hombre ha conseguido adaptar a estos mamíferos a sus gustos y necesidades, ya fuesen defensa, caza o puramente estética.
 
Hoy en día es fácil encontrar vídeos en internet de cachorros aullando, un resquicio de sus antepasados lupinos almacenado en sus genes. Los perros seguirán demostrando estas generaciones de condicionamiento humano y protegerán su manada y territorio si notan que están en jaque.
 
Es precisamente esta capacidad de defensa que tienen los perros que ha sido destilada en ciertas razas para ayudar a los humanos con infinidad de tareas: desde rescate hasta detección de drogas, pasando por vigilancia y, por supuesto, cariño.
 
Algunas razas de perros son particularmente tenaces y fuertes. La ignorancia y el miedo llevaron a legislar en España las que se consideraban peligrosas, para paliar incidentes que podrían ocasionarse con ellas.
 
Ahora es un buen momento para recordar que ninguna raza de perro es inherentemente más peligrosa que las demás. Su carácter está mucho más condicionado por cómo ha sido criado.
 
La ley (Real Decreto 287/2002) se centra en estos perros por sus características físicas. Son razas de perros grandes y fuertes con mucha potencia en la mandíbula y, sin duda, capaces de lesionar seriamente (incluso matar) a una persona. 
 
Muchos de estos perros fueron criados con la defensa o el combate en mente. De hecho, en la Inglaterra del S XIX era común enfrentarlos a otros animales y apostar en dichos eventos. El bulldog, curiosamente, fue bautizado así por las peleas contra toros en las que participaban.
 
La lista de razas recogidas en el Real Decreto como perros potencialmente peligrosos es la siguiente: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu.
 
También serán considerados potencialmente peligrosos perros que sean mestizos de dichas razas, o aquellos que presenten la mayoría de las siguientes características físicas (recogidas en el Anexo II del Real Decreto), a menos que sean perros guía o en adiestramiento:
 
- Fuerte musculatura, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia.
 
- Marcado carácter y gran valor.
 
- Pelo corto.
 
- Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 centímetros, altura a la cruz entre 50 y 70 centímetros y peso superior a 20 kg.
 
- Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
 
- Cuello ancho, musculoso y corto.
 
- Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
 
- Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.
 
Hay otras razas que, si bien no están recogidas en los anexos, también suelen considerarse como tales. Ejemplos son: Dóberman, Bulmastiff, Dogo de Burdeos, Mastín Napolitano, Bóxer, el Presa Canario o el Bull Terrier.  
 
Además, si tienen un carácter especialmente agresivo o hayan protagonizado agresiones a personas u otros animales, también podrán ser considerados dentro de esta categoría. 
 
Si tengo un perro potencialmente peligroso, ¿qué debo hacer?
 
En primer lugar, no debemos alarmarnos, pero para evitar multas considerables o incluso que lleguen a retirarnos a nuestro fiel amigo, debemos tener en cuenta el reglamento en torno a ellos.
 
En primer lugar: es necesario contar con una licencia para la tenencia de perros potencialmente peligrosos. Para ello, se debe ser mayor de edad y no haber sido condenado por homicidio, lesiones, torturas, asociación a banda armada o delitos contra la libertad. Es necesario también acreditar la capacidad física y aptitud psicológica (realizado en un centro psicotécnico) para tener un perro así. Esta licencia tiene cinco años de vigor y puede ser retirada. 
 
Además, es necesario haber formalizado un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura de al menos 120.000 euros.
 
En público, los dueños están obligados a portar dicha licencia y llevar un bozal. Deben estar atados siempre, con una correa no extensible y no se podrá llevar más de uno de estos perros por persona. 
 
En un espacio delimitado, también deberán estar atados o disponer de un habitáculo cerrado que proteja a las personas que se acerquen a estos lugares.
 
Si se pierde uno de estos perros, debe ser comunicada al Registro Municipal donde esté inscrito el perro en un plazo de dos días como máximo desde que se conozcan estos hechos.
 
Estas son las reglas. Tener un perro es una responsabilidad muy real que requiere dueños comprometidos con la seguridad y su educación. Especialmente si son perros capaces de matar a una persona. Así que es imprescindible criarlos bien y darles una socialización correcta, tanto con humanos como con otros animales.
 
Sólo así se podrá ir limpiando el estigma que tienen estas razas. Porque, sin duda, como los perros que son, son capaces de dar el cariño que se espera del mejor amigo del hombre. 
 
Para garantizar el bienestar de nuestro perro, MAPFRE tiene disponible un seguro de animales. Su cobertura básica incluye daños al animal, estancia en residencia canina en caso de hospitalización del propietario y asistencia jurídica. Son opcionales, además, la asistencia veterinaria integral en casos de accidente o enfermedad y la responsabilidad civil, que es obligatoria en el caso de perros potencialmente peligrosos.
Back to top