Skip to Content

¿Cómo evitan los supermercados los robos?

cámara de seguridad en un supermercado

En la actualidad es bastante habitual ver vigilantes de seguridad en las entradas de los establecimientos y es que los robos son mucho más comunes de lo que nos imaginamos, ya sea en una pequeña tienda o en un gran supermercado. Dado que esto es un hecho, para evitar los robos en los supermercados, éstos ya saben las medidas que tienen que poner en práctica. Entre ellas destacan: 

  • Tanto los vigilantes de seguridad como los propios empleados suelen estar alerta de las personas que parecen sospechosas o que muestren una actitud extraña. 
  • Si se trata de un gran supermercado, lo más normal es que cuenten en la puerta con un sistema de alarma que se activa cuando alguien pasa con un producto que no ha sido desactivado. 
  • En muchos establecimientos se colocan espejos de forma estratégica para vigilar a los clientes, sobre todo en aquellas zonas más recónditas. 
  • Las cajas suelen contar siempre con la mínima cantidad de dinero en efectivo. Cuando la cuantía va subiendo, se suele guardar en un lugar seguro. 
  • Las cámaras de seguridad es otra opción a la que recurren los supermercados para evitar los robos. Aunque en ocasiones no reparemos en ellas, es un elemento clave para disuadir a los ladrones. 
  • La luz también juega en contra de los amigos de lo ajeno. En los supermercados siempre hay una buena iluminación para evitar que los robos se produzcan más fácilmente.
  • Los productos más caros o que se pueden sustraer sin mayor problema se suelen colocar en expositores cerrados con llave o bien dentro de una caja que solo puede abrirse en el momento de pagar. 
  • Otra solución consiste en pegar alarmas adhesivas en los productos más propensos para ser robados que activan los detectores en la salida del supermercado. 
  • El sistema de cierre, tanto de puertas como de ventanas, son sumamente seguros y resistentes frente a golpes e incluso alunizajes. 
  • En algunos supermercados, los trabajadores cuentan con sistemas de comunicación interna, como walkie talkies, que permiten informar a los compañeros en tiempo real de alguna actividad sospechosa. 
  • Al igual que en el caso anterior, los empleados de los establecimientos suelen contar con códigos para comunicarse entre ellos sin que el resto de clientes se percaten. 
  • Lo más normal es que el recuento de caja se realice una vez que el supermercado ha cerrado sus puertas o en un sitio ajeno a la vista de todo el mundo. 
  • La instalación de sistemas que detectan cuando alguien intenta quitar las etiquetas de los objetos ya es una realidad en algunos supermercados que se proponen reducir al máximo los robos. 
  • Los detectores de metales ayudan a descubrir a quienes hacen todo lo posible por esquivar la seguridad de un establecimiento.

Estas precauciones para evitar los robos en el supermercado, se pueden extrapolar a cualquier otra tienda independientemente de su tamaño. A pesar de poner en marcha todos los trucos posibles, siempre conviene tener el respaldo de un seguro de defensa jurídica con el que se puede contar ante cualquier situación que esté relacionada con reclamación de daños o en la que se necesite orientación jurídica profesional.

Back to top