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Poner una reclamación por un juguete defectuoso

oso de peluche con un brazo vendado y tiritas en la cabeza
Pese a que los fabricantes deben cumplir con los estándares de calidad exigidos, en algunos casos es necesario reclamar porque un juguete está defectuoso. Si un niño recibe un regalo que no se encuentra en perfecto estado o que se estropea después de varios usos, el comprador tiene derecho a exigir la garantía. 
 
Es importante aclarar que los consumidores no solo pueden solicitar una compensación en estos casos. También es posible cuando un producto no se ajusta a las características anunciadas, ya se hubiera vendido de forma online, en una tienda física, con un descuento en el precio o fuera de la temporada de rebajas. 
 

¿En qué consiste la reclamación por un juguete defectuoso?

Cuando se trata de poner una reclamación por un juguete, es preciso distinguir cuál es el motivo de la misma: producto defectuoso o no conformidad del usuario. Según uno u otro se deben seguir unos pasos diferentes, aunque en ambos casos es preciso presentar el ticket de compra o factura, así como el objeto con su embalaje original a ser posible. 
 
Para reclamar cuando el producto está defectuoso tan solo hay que solicitar la garantía legal en el establecimiento donde se realizó la compra o al fabricante directamente. En el caso de los juguetes nuevos, el plazo es siempre de 2 años.  Sin embargo, en los objetos de segunda mano que se adquieren en una tienda, el tiempo se reduce a 1 año o 6 meses si el vendedor es un particular.  El defecto del bien se debe comunicar al vendedor dentro de los 2 meses siguientes al momento en que se conozca el mismo. De este modo, el consumidor puede solicitar el cambio por otro juguete de las mismas o similares características, la reparación del original o la devolución del dinero. 
 
Además de reclamar por un juguete defectuoso, los usuarios también tienen derecho a recibir una indemnización por los posibles daños que haya causado el producto. Según el artículo 135 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, “los productores serán responsables de los daños causados por los defectos de los productos que, respectivamente, fabriquen o importen”. 
 
La acción para exigir la reparación de los daños y perjuicios prescribe a los 3 años desde la fecha en que se haya sufrido el perjuicio. Tal como establece el artículo 11 de la citada ley, “los bienes o servicios puestos en el mercado deben ser seguros”. Esto significa que no deben presentar ningún riesgo para la salud o seguridad de las personas, por lo que, en caso contrario, es viable solicitar una indemnización. 
 

Reclamación de juguetes por no conformidad 

Por otro lado, los usuarios pueden reclamar un juguete cuando el mismo no se ajuste a las condiciones establecidas en el contrato. Entre las principales causas se encuentran que el producto no sea apto para el consumo, no se ajusta a la descripción y características anunciadas, exista algún error en las instrucciones de la instalación, etc. 
 
En este caso, el plazo para comunicar la no conformidad con el producto es de 6 meses desde el momento de la compra. Al igual que en el supuesto de reclamación por juguete defectuoso, el comprador puede optar entre la reparación o sustitución del bien sin ningún coste, o bien beneficiarse de una rebaja en el precio o el reembolso del dinero. 
 
Es importante considerar que los establecimientos no están obligados a la devolución del importe, sino que con bastante frecuencia se entrega un vale. Para solventar esta o cualquier otra cuestión, o conocer cuáles son los derechos que amparan a los consumidores, es interesante contar con un seguro de defensa jurídica. En este tipo de pólizas se incluye un servicio específico de asistencia a consumidores y usuarios. 
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