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¿Cuánto retiene hacienda a un jubilado en IRPF?

miniaturas de personas mayores sobre unas pilas de monedas
A lo largo de toda la vida laboral, las cuentas con la Agencia Tributaria están más o menos claras después de presentar año tras año la declaración de la renta. Pero, ¿qué sucede cuando llega el momento de la jubilación y se pasa a una nueva situación? Es bastante habitual que surjan algunas dudas en estos casos, entre las que se encuentra cuánto retiene Hacienda a un jubilado, ya que saber cuánto se cobrará mensualmente a partir de ese momento es una de las principales preocupaciones. 
 
Conocer esta información es fundamental para planificar los gastos que se pueden asumir con una pensión de jubilación, por lo que una de las cuestiones más importantes que conviene tener en cuenta es que esta prestación se considera como un rendimiento del trabajo. Esto significa que el dinero que perciben los jubilados de parte del Estado está sujeto a una serie de impuestos, del mismo modo que las nóminas recibidas durante el periodo de actividad laboral, y como consecuencia también se debe especificar en la declaración de la renta. 
 

Particularidades de la retención de Hacienda a los jubilados 

Uno de los puntos básicos para entender cuánto retiene Hacienda a un jubilado es el relativo a los tramos de renta que determinan el porcentaje de impuestos que debe abonar cada pensionista según sus ingresos. El IRPF es un tributo progresivo, por lo que al aumentar la prestación también se incrementa la retención. 
 
Teniendo esto en cuenta es preciso aclarar que quienes reciben la pensión de jubilación mínima no están obligados a presentar la declaración de la renta y como consecuencia, tampoco a pagar este impuesto. Esto se explica porque las cantidades percibidas no alcanzan el límite máximo establecido para tributar. Así, una gran parte de los pensionistas cobran una pensión que no supera los 900 euros al mes y por lo tanto no están sujetos a ninguna retención, excepto si obtienen ingresos por otras vías. 
 
En otros casos, existe una serie de pensiones que por su naturaleza están exentas de pagar el IRPF. Se trata de un listado muy concreto y que hace referencia a las prestaciones que se derivan de actos de terrorismo, las ayudas que perciben los afectados por SIDA, las pensiones que reciben las personas que sufrieron lesiones o mutilaciones en la Guerra Civil, las prestaciones de los pensionistas inhabilitados por completo para ejercer cualquier trabajo en el Régimen de Clases Pasivas, las pensiones de orfandad y las indemnizaciones que reciben quienes han estado en prisión durante el tiempo correspondiente en los supuestos de amnistía. 
 
Al igual que sucede en el mundo laboral, la retención del IRPF supone un adelanto del pago del impuesto que posteriormente se liquida en la declaración de la renta y cuyo resultado puede ser a devolver o pagar según el total de ingresos recibidos. 
 
Sabiendo las retenciones que realiza Hacienda a los jubilados es importante prestar atención a que a partir de una determinada cantidad es obligatorio abonar una parte de la cantidad recibida, por lo que la pensión pública se reduce en cierto modo. Si te preocupa la cuantía mensual que vas a recibir por este concepto cuando llegue el momento de la jubilación, no dudes en contratar un plan de pensiones para cubrir tus necesidades en esta época de la vida.  
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