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¿Qué son los fondos fijos de deuda pública europea?

monedas de euros sobre una tabla con gráficos
Para empezar, es necesario especificar el significado de algunos conceptos. Así, se entiende por deuda pública el conjunto de deudas que un estado tiene con otros países o particulares. Para hacer frente a esta obligación, en muchas ocasiones, se realiza la emisión de títulos de valores o bonos. Por ello, cuando se habla de la inversión en deuda pública, se trata de la adquisición de activos que proceden de un país, una comunidad autónoma, un ayuntamiento, una empresa pública, etc. 
 
Por otro lado, al hablar de fondos fijos se hace referencia a los fondos de inversión de renta fija que están conformados en un alto porcentaje por activos que no presentan demasiada volatilidad. Como consecuencia de ello, el riesgo que asume el inversor está más o menos controlado en comparación con los fondos de renta variable. Por norma general, las inversiones de deuda pública se materializan en renta fija y puede ser de diferentes tipos, como bonos, obligaciones, pagarés, letras, etc. 
 

¿Cómo se invierte en deuda pública? 

Teniendo en cuenta que las administraciones públicas son las emisoras de la deuda pública, las agencias de rating se encargan de realizar una valoración previa de la misma. Ya que el riesgo que asumen los inversores es muy elevado, las compañías especializadas tienen que determinar cuál es la calidad crediticia del emisor teniendo en cuenta diferentes variables. Estas emisiones deben tener el respaldo de una política económica sólida para que las probabilidades de perder el dinero invertido sean lo más bajas posible. 
 
Cuando se opta por invertir en deuda pública europea hay que tener presente que el riesgo de impago está presente, aún más cuando la crisis es la protagonista del escenario económico. Si las administraciones públicas no cumplen con sus pagos, la situación empeora notablemente y por ello, conviene valorar la evolución previa que ha tenido la entidad de los ingresos y gastos, así como la capacidad para ajustarse a su presupuesto. 
A grandes rasgos, las posibilidades de impago suelen ser inferiores que, en el caso de las inversiones en deuda privada, ya que el sector público cuenta con mayores garantías. 
 
Incluso contemplando el peor escenario posible, es casi imposible que los inversores pierdan por completo su dinero invertido. La solución que establecen las administraciones públicas en el supuesto de que no puedan devolver los capitales más la rentabilidad es posponer el pago de la deuda. 
 

La deuda pública europea 

Tradicionalmente, los inversores españoles siempre han respondido a un perfil conservador y en la actualidad continúa siendo así. Más de la mitad del porcentaje de las inversiones se destina a fondos de renta fija debido a que el principal objetivo es invertir los ahorros para obtener beneficios.  sin asumir demasiados riesgos. 
 
Según un estudio de Morningstar, la deuda pública europea está monopolizada en gran medida por Francia e Italia que representan casi la mitad de todo el conjunto de bonos procedentes de los estados de la comunidad. El primer país tiene una calificación AA, es decir, que se caracteriza por la estabilidad y el bajo riesgo. Sin embargo, Italia cuenta con una calificación BBB que significa que su nivel es medio, encontrándose en una buena situación, pero ninguno de estos países alcanza a la calificación más alta que es AAA
 
Teniendo esto en cuenta, es interesante saber lo que puede suceder cuando se opta por comprar deuda pública europea. Al hecho de que muy pocos países cuentan con la máxima calificación de fiabilidad y estabilidad, se suma la incertidumbre política y la media de duración de las obligaciones que está fijada en 7,5 años aproximadamente.  
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