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Cancelar, ampliar o reducir tu cobertura de salud

Relleno de un papel médico
Pese a que España cuenta con una de los mejores sistemas sanitarios del mundo, cada vez son más quienes deciden contratar también un seguro de salud privado. La eliminación de las listas de espera reduce el tiempo necesario para ser operado y dan la percepción de una calidad superior a la sanidad pública.
 
La salud es algo muy importante y elegir el tipo de seguro que se contrata es fundamental. Por eso es aconsejable fijarse en qué cubre cada aseguradora y no dejarse llevar por promociones que a la larga saldrán caras. En este articulo te ayudaremos a conocer un poco más qué son los seguros de salud, de qué se componen y saber cómo cancelarlos.
 
Un seguro de salud privado es un complemento a los servicios que ofrece la seguridad social. Se trataría ir de un paso más allá de la salud que ofrece gratuitamente el Estado, teniendo acceso a una serie de servicios especiales a cambio de una póliza o cuota mensual. Es preciso señalar que la contratación de un seguro privado no exime de dejar de pagar la Seguridad Social.
 
Hay muchos tipos de seguro privado, según aquellos apartados que se incluyen (por ejemplo, los más básicos no siempre incluyen un seguro dental completo) y las características personales de quien los contrata. Esto es debido a que el historial clínico del contratante supone una de las principales bases para que la aseguradora calcule el coste del seguro. Obviamente, si el contratante tiene una edad más proclive a sufrir algún tipo de padecimiento o presenta una enfermedad crónica, su seguro será más elevado.
 
Para realizar un seguro de salud, además de elegir cual se quiere contratar, es necesario realizar una declaración de las enfermedades padecidas y posibles molestias futuras. Una vez pasado este punto y analizadas todas las variables, la aseguradora planteará una propuesta de seguro con una propuesta económica especifica que tendrá una validez de hasta 15 días y que puede ser aceptada o no por el futuro contratante.
 
Algo semejante ocurrirá con una mejora de la cobertura. Si el cliente desea ampliar su seguro, la compañía realizará un análisis a partir del cual creará una propuesta, que no establece ningún compromiso, pero deja claros los términos de esta ampliación, para evitar confusiones que puedan hacer más difícil el proceso. 
 
Hay que tener en cuenta que una aseguradora tiene que cubrir todos los costes de salud que hayan surgido después de firmar el contrato (siempre y cuando estén recogidos en las condiciones generales de la póliza), pero no tienen esa obligatoriedad con respecto a enfermedades anteriores. Por otro lado, por muy grande que sea la factura resultante de un problema médico, la compañía de seguros debe cubrir el gasto cuando dicha enfermedad está incluida en la póliza y no disponga de limitación.
 
En las pólizas de salud existe un periodo de carencia, que es el tiempo que pasa entre la firma del contrato hasta que se hace efectivo. Esto es para evitar que se carguen gastos sobre dolencias que previamente no hayan sido detalladas o para evitar que se alegue la no cobertura de una situación debido al momento en que sucede. Por esta razón, un periodo de carencia ayuda a las compañías a confiar en el asegurado y al asegurado a confiar en la compañía.
 
Si una aseguradora decide modificar el coste de una cobertura, sin estar este punto previsto en el contrato, según el criterio establecido por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, debe de ser comunicado al asegurador con dos meses de antelación y si el tomador no la acepta no podrá realizarse.
 
Si decidimos darnos de baja de un seguro de salud y pese a ello nos siguen cobrando la póliza, debemos asegurarnos que se ha rellenado correchamente la solicitud de baja de acuerdo con lo estipulado en el contrato y si es así reclamar que se devuelva lo pagado. En este caso la ley está de nuestro lado y muy posiblemente se corrija el posible error.
 
Cuando un asegurado decide no prorrogar la cobertura de salud de la que disfruta debe notificarlo a través de un escrito certificado y con acuse de recibo. De acuerdo con la ley, tiene hasta un mes antes de la conclusión de la vigencia del contrato. Pasado este tiempo es complicado que se acepten reclamaciones. Por esta razón, es aconsejable que si se quiere dar de baja el seguro médico a mitad del año se prepare la reclamación y se entregue con suficiente antelación antes de que se renueve automáticamente. Hay que indicar que hay planes de salud más flexibles que otros, pero por lo general su renegociación es anual.
 
A modo de conclusión, podemos afirmar que los seguros de salud son una cobertura complementaria a los servicios que proporciona la Seguridad Social, haciendo posible acceder a más médicos o con una menor espera. Para la contratación de un seguro es necesario un análisis en profundidad de todas las alternativas. Es importante leer todas las cláusulas y puntos que componen el contrato, como puede ser el tiempo de carencia. Una vez contratado un plan sanitario, será fácil incrementar la cobertura sanitaria, pero las revisiones para reducir o anular el seguro médico se realizarán anualmente, teniendo que solicitarlo por escrito meses antes.
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