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Claves del periodo de carencia de un seguro

Chica joven sonriente muestra papeles a otro joven sentado frente a ella
El concepto de periodo de carencia de un seguro se refiere al tiempo que pasa desde que firmas la póliza y puedes disfrutar en plenitud de todo lo que has contratado; aunque puede existir este margen de tiempo en cualquier tipo de seguro, lo más habitual hoy es encontrar este tipo de limitaciones en los seguros de  salud.
 
Es muy fácil saber si has contratado un seguro con periodos de carencia o no, ya que es una información que de forma obligatoria debe estar reflejada en las condiciones generales de la póliza. Como norma general, es mejor que descubras y asumas el periodo de carencia de un seguro antes de la contratación.
 
Si vas a contratar un seguro de salud, por ejemplo, y descubres que algunas de sus asistencias sanitarias no podrás disfrutarlas hasta después de un tiempo, no tienes que descartarlo solo por eso. El periodo de entrada en vigor de algunas de las coberturas no tiene por qué representar un problema siempre que puedas valorar su importancia y adecuación a tu caso particular. Como norma general, siempre que encuentres un periodo de carencia de un seguro valora tres detalles.
 
1. ¿A qué coberturas  concretas afecta el tiempo de carencia?
 
Lo más habitual es que el periodo de carencia aparezca en pólizas de seguros médicos, también en los seguros dentales, aunque no es exclusivo de ningún tipo de contrato. Pueden aplicarse a cualquier tipo de cobertura recogida en la póliza, entre las que con más frecuencia cuentan con un tiempo de entrada en vigor efectiva: las intervenciones quirúrgicas con o sin hospitalización, las pruebas o diagnósticos que incluyen alta tecnología, la medicina del dolor, las consultas y tratamientos relacionados con planificación familiar y rehabilitación.
 
Es importante que repases antes de contratar todas y cada una de las coberturas que incluye tu seguro para poder descubrir si cuentan o no con periodo de carencia, no te dejes llevar por el saber popular o las experiencias de otros, no hay una norma única para determinar qué coberturas pueden verse limitadas por este factor.
 
2. ¿Qué tiempo de carencia hay para cada cobertura?
 
No hay una regla ni una norma de aplicación general por todas las compañías en lo que a la duración de los periodos de carencia se refiere. Como media, puedes encontrar coberturas sanitarias suspendidas entre 3 y 24 meses dependiendo de la naturaleza de cada una y de la política de la aseguradora se aplican diferentes plazos. Pero también hay carencias que no duran más que unos días.
 
Los nueve meses de excepción para las coberturas relacionadas con el embarazo son un plazo bastante habitual en el que van a coincidir bastantes entidades aseguradoras, las intervenciones quirúrgicas suelen tener plazos de carencia de entre 3 y 6 meses, y los tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro o la inseminación artificial, suele demorar su entrada en vigor hasta los dos años, después de que seas titular de la póliza. Los trasplantes, por su parte, son intervenciones médicas que suelen tener un año de carencia.
 
3. ¿Hay excepciones para la carencia?
 
Lo que refleje las condiciones generales y particulares de tu póliza de seguro es lo que va a prevalecer en cada caso, pero como recomendación, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), estipula que el periodo de carencia de un seguro debe derogarse y no aplicarse en caso de necesidad urgente por parte del asegurado. Esta entidad define como urgentes aquellas situaciones en las que está en juego la vida o la salud permanente del titular de la póliza.
 
Los clientes que tampoco suelen tener tiempos de espera para disfrutar de sus pólizas de seguro de forma integral son los que vienen de estar asegurados en otra entidad, la nueva aseguradora valora la antigüedad como titular del asegurado y no  le aplica periodos de carencia en el nuevo contrato. No obstante, no todas las compañías eliminan los plazos de carencia por esta circunstancia o no siempre lo hacen para todas las coberturas, atento a las excepciones.
 
Dos razones explican la existencia de estos tiempos de espera  para que puedas disfrutar de algunas de las coberturas de un seguro que ya hayas firmado y  es importante que no  las confundas con penalizaciones, sino que comprendas su naturaleza para poder valorar y contratar el seguro perfecto para ti.
 
1. Evitar titulares fugaces.
 
Las compañías de seguro buscan dar los mejores servicios a sus clientes y para ello, necesitan de tiempo para conocerlos y responder a sus necesidades. Las aseguradoras prefieren clientes a largo plazo que se benefician en el tiempo de su fidelidad y  compromiso. El periodo de carencia hace imposible que un cliente con una problema médico urgente se de alta en la compañía solo para tratar ese tema de salud puntual y luego, cause baja cuando el tema sanitario por el que se había dado de alta pase o se solucione.
 
2. Prestar atención de calidad.
 
Las aseguradoras apuestan por la calidad en sus tratamientos médicos y sanitarios y entienden que la continuidad es uno de los pilares de una atención de calidad que es la que quieren ofrecer a sus titulares. Con el periodo de carencia de un seguro, aplicado en asistencias concretas, evitan en la medida de lo posible tratar enfermedades o patologías prexistentes y que por lo tanto, se estén tratando en otras compañías con otros especialistas y profesionales. 
 
Si estás buscando seguro de salud o médico, ahora ya sabes qué es el periodo de carencia de un seguro, a qué se refieren y cómo te afectan de manera práctica y real. No te dejes llevar por las experiencias de otros o por definiciones confusas, debes explorar tu contrato de póliza concreta y saber cuándo y en qué condiciones puedes disfrutar de cada una de las coberturas incluidas para hacer una contratación inteligente y efectiva para ti, cubriendo tus necesidades.
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