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Medicamentos prohibidos para conducir en España

imagen de un hombre bostezando en el espejo retrovisor de un coche
Los medicamentos prohibidos para conducir en España causan, entre otros efectos, somnolencia, atontamiento, confusión, alteraciones visuales, pérdida de reflejos, baja concentración, euforia, agresividad, etc. Es decir, las capacidades para conducir de una persona se reducen de forma considerable y puede suponer un peligro tanto para su seguridad como para la del resto de usuarios de la vía. 
 
Entre las medicinas que son incompatibles con la conducción destacan los analgésicos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos o relajantes. A pesar del riesgo que supone circular con un vehículo mientras se toma alguno de estos fármacos, su desconocimiento está bastante extendido entre la sociedad. Esta cuestión de enorme importancia para la seguridad vial necesita una regulación más específica para que los pacientes estén al tanto de los peligros que implica su consumo al volante, además del símbolo en el envase que especifica esta restricción como exigencia de la DGT. 
 

Principales medicamentos prohibidos para conducir en España 

  • Lorazepam: quienes tienen problemas de ansiedad, suelen recurrir a este medicamento que está prohibido para conducir en nuestro país. Pertenece a la rama de las benzodiacepinas más fuertes y actúa en el organismo como ansiolítico, sedante, amnésico o relajante muscular para tratar los problemas de insomnio, neurosis, tensión, etc. Entre los principales efectos secundarios que provoca se encuentran el cansancio, mareos, visión borrosa o lentitud para reaccionar, entre otros. 
  • Alprazolam: al igual que el Lorazepam, este medicamento también es una benzodiacepina que se prescribe en casos de ataques de ansiedad, fuerte estrés, pánico o angustia. Por ello, los efectos secundarios también están relacionados con la disminución de la atención y además, provoca sueño y amnesia.  
  • Lormetazepam: del mismo modo que los dos casos anteriores, el Lormetazepam también se utiliza como sedante, amnésico, ansiolítico y relajante. A diferencia del Lorazepam y el Alprazolam, esta medicina se emplea en tratamientos de corta duración. Los principales síntomas que ponen en peligro la conducción son irritabilidad, agresividad, delirios, agitación y asimismo, amnesia de los hechos más recientes. 
  • Metamizol sódico: los tratamientos con este fármaco tienen como objetivo paliar los dolores fuertes y las fiebres altas. También se conoce con el nombre de dipirona y en el caso de tomar una dosis elevada, los síntomas sobre la capacidad de reacción y concentración son demoledores. 
  • Metformina: éste es otro de los medicamentos prohibidos para conducir en España que suelen tomar los pacientes de diabetes tipo 2 para ayudar a controlar la cantidad de azúcar en sangre. En el supuesto de que se combine con otros tratamientos puede originar los efectos típicos de una bajada de azúcar, como visión borrosa, confusión, etc. 
  • Tramadol: este medicamento pertenece a la familia de los analgésicos opioides y se emplea para paliar el dolor hasta un nivel moderado. Su formulación puede llegar a reducir la capacidad mental y física del paciente, sobre todo cuando se comienza a tomar. Esto se traduce en somnolencia, alteraciones visuales o mareos en cualquier situación. 
Además de estos medicamentos que están contraindicados para conducir, cualquier otra pastilla o jarabe puede provocar algunos efectos en la capacidad para manejar un vehículo. No obstante, en función de su composición, los síntomas son más o menos importantes. Además, también es necesario considerar la complexión física de la persona para valorar el impacto en su organismo. En cualquier caso, siempre es recomendable consultar con el médico que haya prescrito el tratamiento para aclarar cualquier duda que surja sobre la respuesta del cuerpo al mismo. 
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